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Deber de conocer los signos de los tiempos
Juan XXIII sabía que había un gran cambio en el mundo y al inaugurar aquel gran evento, recordó a todos que la historia es maestra de la vida y los invitó a caminar históricamente “escrutando a fondo los signos de los tiempos”. -
Al pie de la montaña donde temprano se oculta el sol
Hablamos de un sacerdote pastor que nunca dejó de querer y si ahora él ha pedido que sus cenizas queden en su parroquia de Guadalupe, pensemos lo que pensaba con amor a su pueblo y que hagamos de su vida un amor guadalupano en los campos de las tres -
“La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar…”
Los pueblos cristianos de América Latina y el Caribe pronto vieron la necesidad de una liberación integral que cambiara las estructuras desde lo más profundo del hombre razón por la cual el Episcopado Latinoamericano (CELAM II), reunido en Medellín, -
La necesidad de los adultos mayores
En la parroquia del Ejido La Unión ejerció un ministerio que no rompía el Plan Diocesano de Pastoral, del que había sido entusiasta impulsor y creó los “consejos comunitarios” que fue una modalidad de avance en el ejercicio de participación en la vid -
El pobre como origen de terror
Las muchas noticias que nos llegan tanto sobre las irracionales guerras como las redadas son una vergüenza, y también la indiferencia y el silencio que les acompañan. -
No robarás, no matarás, no mentirás…
Y aunque muchos cotidianamente ponen su granito de arena por la paz, molesta mucho los que manchan el panorama social con sus tonterías. -
Los desinformados apoyan las mentiras como palanca política
Estamos viviendo una “torre de babel” por la infinita comunicación que llega a cada ciudadano del mundo, por la potencia inmensa de los medios modernos de comunicación que, al usarlos tanto, aumenta de forma desmedida nuestras incredulidades -
De la Rerum Novarum de León XIII a la actualidad
La Rerum Novarum traía una cola larga dentro de las modernas filosofías, y por eso sigue teniendo mucho que enseñar sobre la paz. -
Los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki
Son su derrota, como lo dice el Papa Francisco cuando nos recuerda: “No deben olvidarse los bombardeos atómicos a Hiroshima y Nagasaki.