Cada 16 de octubre se celebra el Día Mundial de la Alimentación, en conmemoración de la creación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Este año, además de cumplir 72 años, la FAO convoca a redoblar esfuerzos para garantizar la seguridad alimentaria, en particular para los grupos vulnerables, ya que, al día de hoy, más de 800 millones de personas padecen hambre.En nuestro país, el Artículo Cuarto de la Constitución marca que "toda persona tiene derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad". Además, el Estado Mexicano asumió un compromiso en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular, para cumplir el Objetivo 2: Hambre Cero. En pleno 2017, es inconcebible que tantas personas no tengan la certeza de poder cenar antes de irse a la cama, por ejemplo. En este sentido, la Sedesol trabaja para garantizar una alimentación de calidad para los que más lo necesitan, como lo instruyó el presidente Peña Nieto al inicio de su administración. A través de Diconsa y Liconsa, así como con Prospera y los Comedores Comunitarios, Sedesol llega a los rincones más alejados para garantizar un plato caliente de comida para todos. Diconsa, por ejemplo, cuenta con la red de abasto social más grande de América Latina, garantizando un 20% de ahorro en la canasta básica a través de sus más de 27 mil tiendas. Por su parte, Liconsa cuenta con más de 6.4 millones de beneficiarios, 356 mil más que en 2012, y ofrece el litro de leche a solamente un peso en 300 municipios con el menor Índice de Desarrollo Humano. Asimismo, mediante Prospera se han otorgado más de 3 mil 300 millones de dosis de suplementos alimenticios, beneficiando a menores de cinco años y mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.Finalmente, los Comedores Comunitarios, nacidos en 2013, se han consolidado como un programa que no solo contribuye a garantizar la seguridad alimentaria, sino a fortalecer los vínculos sociales. En tan solo un año, bajo el liderazgo del secretario Miranda, 11 entidades se sumaron al programa para así tener presencia nacional, y gracias a la labor de más de 64 mil voluntarias, todos los días se preparan más de 1.1 millones de raciones para medio millón en condiciones de vulnerabilidad.Este despliegue contribuyó a tener datos alentadores en la última Medición de la Pobreza. 2.8 millones de personas superaron la carencia alimentaria entre 2012 y 2016, mientras que 1.9 millones superaron la pobreza extrema alimentaria, la que más nos lastima. Además, el número de mexicanos con seguridad alimentaria aumentó en 6.9 millones; hoy, contamos con una política social que le está ganando la batalla al hambre, gracias al trabajo de autoridades, organismos internacionales, empresas y agentes comunitarios.También hay que decir que, frente a los sismos del mes pasado, el despliegue de Sedesol dejó claro que el Gobierno de la República trabaja permanentemente para garantizar el abasto de agua y alimento para los afectados. Entre Diconsa y Liconsa, se han entregado más 3 mil 200 toneladas de alimento y víveres, y más de un millón de litros de agua y leche, mientras que en los Comedores Comunitarios, se ofrecen más de 300 mil raciones diariamente a las personas que lo necesitan. El reto para acabar con el hambre en México sigue ahí. Pero también es verdad que, en pocos años y con la voluntad de distintos actores, avanzamos rápidamente hacia nuestra meta. Esta fecha nos debe motivar a seguir en esta ruta, la de una alimentación suficiente y digna para todos los mexicanos.@jgarciabejos
Todos a comer
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Javier García Bejos
Ciudad de México /