Política

Ecos de reconciliación

  • Ekos
  • Ecos de reconciliación
  • Javier García Bejos

Esta semana ha sido atípica para la clase empresarial mexicana por dos razones. Una, el llamado de atención de Carlos Slim al gremio y la elección de Francisco Cervantes como líder del CCE, el máximo organismo empresarial del país.

Resulta llamativo que ambos sucesos se hayan alineado, puesto que su tesitura es muy similar: limar asperezas con la actual administración y apelar al diálogo.

Sé que suena a lugar común seguir hablando de la enemistad o roces que este gobierno ha tenido con ciertos grupos del sector privado en este país, y de la animadversión que en muchas ocasiones se guardan los unos contra los otros. Pero creo que las declaraciones del dueño de Grupo Carso y el nombramiento del nuevo presidente del CCE, cercano a López Obrador, nos pueden dar atisbos de un nuevo momento en la relación de la IP con el gobierno.

En primer lugar, no es cosa menor que justo en una conversación con Carlos Salazar Lomelí, presidente saliente del CCE y justo antes de la elección de Cervantes, Slim le haya dado una suerte de regaño a la cúpula empresarial del país señalando que los constantes enfrentamientos con el presidente por meras razones ideológicas o porque sencillamente no les gusta el personaje, poco ayudan a México.

El empresario de origen libanés fue categórico al afirmar que el rumbo que ha tomado el país de la mano de la 4T ha sido el correcto, puesto que se ha enfocado en una feroz pero necesaria recaudación fiscal, manteniendo sanas las finanzas públicas y sin grandes sobresaltos en la inflación.

Slim hizo además un llamado a la unidad y aprovechar la coyuntura de guerra comercial entre China y Estados Unidos, haciendo alusión a la cantidad de oportunidades que nuestro país ha perdido, pese a las enormes ventajas competitivas que tiene México.

Este mensaje se alineó con la elección de Francisco Cervantes, un empresario que tiene buena relación con la 4T y cuyas declaraciones iniciales, ya como cabeza del CCE, reafirmaron las palabras de Slim recalcando que, con el gobierno, diálogo.

Probablemente para muchos esto suene a más de lo mismo, a simple retórica. Pero creo que estos dos acontecimientos deberían leerse desde otro ángulo.

A esta administración le quedan poco más de dos años. Ha habido atisbos de radicalización en algunos cuadros del gobierno y todo el asunto de la reforma eléctrica ha crispado más los ánimos, que de por sí estaban bastante álgidos. Quizá el sector privado ha optado por cambiar de estrategia. Quizá entendió que este clima de constante conflicto no nos va a llevar a ningún lado.

La actual situación geopolítica dificultará más la ansiada recuperación económica y el anhelado crecimiento del país. No podemos seguir atorados en discusiones baladíes sobre si el presidente dijo, sobre si el presidente hizo, etcétera. Lo imperante, lo urgente, es que exista unidad, compromiso, propuestas y visión de futuro.

El país no necesita más confrontación, necesita líderes políticos y empresariales que trabajen de la mano para sacar adelante al país. Si como dice Slim, aprovecháramos la coyuntura global a nuestro favor, la realidad mexicana sería otra. Ojalá, por el bien del país, vengan nuevos tiempos entre la relación del sector privado y el actual gobierno. Ojalá.

Javier García Bejos

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.