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Domingo , 19.05.2019 / 03:48 Hoy

Los lectores toman la palabra

Otra vez la burra al trigo

Javier Covarrubias Dueñas

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No cabe duda que el único animal que tropieza dos veces (hasta más) con la misma piedra es el humano. No es posible que se esté haciendo lo mismo en la colonia Providencia como lo que hicieron con Lafayette (Chapultepec), claro, todo es gracias a los políticos corruptos y las asociaciones de colonos apáticas y también corruptas. Siguen construyendo edificios de veinte pisos sin contemplar todo lo que conlleva: insuficiencia en los servicios públicos como son agua, luz y drenaje; es posible que esos edificios ofrezcan un espacio de estacionamiento por cada departamento, pero, ¿qué pasa si los habitantes de cada uno de los departamentos tiene dos o más carros? Comienzan a invadir otras calles para dejar sus autos.

Por otra parte, están convirtiendo las avenidas de Terranova (desde Eulogio Parra hasta Prolongación Américas) y Rubén Darío en lugares disfrazados de restaurantes, que realmente son antros o tuburios para los juniors (hijos de politiquillos o empresarios) que van a hacer sus desmadres a esa zona, y para demás desobligados que inician desde el martes hasta el domingo la parranda. Esto acarrea una serie de problemas a la zona: ruido que no permite descansar a los vecinos, la salida de madrugada de “personas” borrachas, atrae delincuencia y drogadicción, y, por supuesto, la invasión de autos en zonas de casa-habitación por parte de los acomodadores (valet parking). ¿Las autoridades sabrán quiénes son los dueños, de dónde viene el dinero para abrir esos lugares? ¿Serán dueños los politiquillos (por ende dinero de nosotros) o narcotraficantes?

Otra problemática son los negocios clandestinos, sobre la calle José Enrique Rodo, entre Terranova y Rubén Darío, por lo menos existen cuatro negocios encubiertos de casa-habitación, ¿clandestinos? Supongamos que no lo son y que son legales, esos giros provocan otra serie de problemas, como llegan clientes, proveedores, los mismos dueños, trabajadores… todos con automóviles, comienzan a invadir banquetas y cocheras con frases típicas como “no me tardo”, “sólo cinco minutos”… el problema no es que se tarden o no, sino la falta de respeto al peatón y al invadir las cocheras, se creen con el derecho y la autoridad para hacerlo puesto que lo hacen. Como negocios también deben tener y ofrecer sus propios estacionamientos.

Sí, somos muchos y ya no cabemos. Gracias a nuestras corruptas autoridades que siguen permitiendo estas atrocidades. ¿Qué esperan para frenar estas anomalías? Claro, con dinero todo se puede hacer en este país.

Las apáticas asociaciones de colonos no sirven de nada más que para los “directivos”, ya que también se corrompen y permiten que sigan abriendo bares y antros, y que se sigan construyendo torres de enormes departamentos.

Soluciones hay muchas, por ejemplo, repoblar (como es proyecto) la zona Centro de Guadalajara y no construir más viviendas hasta que sea completamente poblado el Centro de la ciudad. Tampoco se trata de saber quién lo permitió o echar culpas a los panaderos, priistas o del Movimiento, porque todos son la misma mierda corrupta, se trata de que cierren negocios clandestinos, que cierren los antros disfrazados de restaurantes y/o los regulen, que tengan sus propios estacionamientos y que si quieren ruido alto (música) sean lugares cerrados para que se revienten los tímpanos los que van a esos lugares.

¿Qué quieren? ¿Qué los habitantes de Providencia nos vayamos a vivir a las afueras de la zona metropolitana como ya ocurrió con el Centro de Guadalajara y la zona de Chapultepec?

Qué tristeza que por unos pesos se afecte a tanta gente. Dejemos de ser “apatíos”, tengamos conciencia de que nuestros actos afectan a todos. ¡Más humanidad y menos materialismo!

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