Cuando Caldedrunk espeta uno de sus tuits lo peor que te puede dar es algo entre asquito y risa, pero cuando López Obrador tuiteas le genera a la Opo un malestar dispépsico nivel dios.
Esta vez, solo por poner un tuit donde apoyaba a Cuba frente al imperialismo, se pusieron los de la derechairiza como Gremlins en Tepetongo. Un tuit leve y solidario tiene el efecto del pequeño puñetazo de Alfredo Adame que mandó a la lona a su eterno rival, Carlos Trejo. Tan efectivo como los estatequieto que les aplicó al tío Pinchi y a Sergio Mayer para noquearlos por las vías del cloroformo.
Como quiera que sea, ante la reaparición de AMLO, los prianistas mediáticos luego luego dijeron que no se valía apoyar a Cuba a través de una cuenta bancaria, como si fueran las cuentas alegres de Peña y Chayito Robles con la Estafa maestra. Otros que cómo es posible que estén ayudando a una dictadura, pues su ideal es ver al pueblo cubano morirse de hambre y arrasados por el ICE; y otros que sacan la clásica de que AMLO solo sale a polarizar, que es más aburrida y guanga que la programación de Atypical TV.
La derecha kinkytellezca ya se quiere ir a la guerra de Irán a corretear ayatolas porque Trump nomás no puede y sus supuestos amigos de Alemania y Francia ya le dijeron que prefieren no acompañarlo en esta cruzada, cuyo único beneficiario sería Satanyahu, al que solo le falta vestirse de therian para tratar de demostrar que está vivo. Instalado en el berrinche, Trump amenazó con llevarse sus juguetes del Estrecho de Ormuz y que Europa se las arregle sola. Pobre tonto, ingenuo charlatán. Es la oportunidad que estaban esperando Macron, Merz y Sánchez para acercarse a China y a Rusia que, frente a los delirios de Jabba The Trump, son el paraíso.
Entre paréntesis, si de por sí andan como la niña de exorcista, cómo se habrán puesto Ayuso, Feijóo y Abascal ahora que el Mirrey Felipe reconoció las matazones que se perpetraron en la Conquista de México. Se han de haber puesto como Donald cuando Jimmy Kimmel dijo que cuando le comentó a un inglés sobre que era la primera vez en muchos años que no había actrices ni actores británicos nominados, este le respondió con un “pero nosotros sí encerramos a nuestros pedófilos”.
Al que ya se le cayó el pelo y hasta los chones es al estadista Javier Miley, pues gracias a sus discursos satanyuhistas y trumpistas donde se declaró enemigo de Irán, los ayatolas ya le dijeron que está en la mira.
Lo decía Indiana Jones: demasiados fachos.