Política

La Opo de hoy, tururú, tururú

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En una de esas extrañas vueltas de tuerca que se dan en la vida, la señora Maricori Machado aparece en un video muy consternada cuestionando la entrega de los recursos naturales de Venezuela por parte de Delcy Rodríguez a Donald Trump. En vez de celebrarlo como cualquiera hubiera sospechado, tomando en cuenta su naturaleza ultraconservadora y admiradora de mi Donald (tanto que le dio su premio Nobel de la Paz al de los pelos de elote), si suena un poco extraño y hasta traidor para la burguesía venezolana a la que pertenece: A juzgar por su discurso, cualquiera diría que se iba a convertir en guerrillera chavista para recuperar lo robado.

Claro, seguramente en cuanto mi Donald le truene los dedos ella se va a cuadrar, pero todo esto sí parece un poco inesperado y hasta desesperado que de pronto se convierta a la Revolución Bolivariana, bien chavista y madurista. Seguramente lo que no le latió a la Machado es que Delcy hiciera el trabajo que ella sentía que estaba destinada a hacer.

Esto ha de haber hecho levantar las cejas de los intelecuáles que ahora están en Intolerancia Lero, que como era de esperarse se pusieron más clasistas que los alazrakos. Por supuesto, a pesar de lo que diga la presidenta, todo está mal y que estamos a punto de convertirnos en Venezuela, ah, no lo de Venezuela ya no funciona. La señora Cassar, basada en estudios antropológicos que nadie conoce, alegó que los programas sociales en realidad destruyen a la gran familia mexicana porque los hijos van a tener más recursos que los papás. Cosas que no salen ni en películas como Cuando los hijos se van o manches Frida. Grandes ideas que nacen de sus conversaciones con ese genio incomprendido, Claudio XXX. Y claro, para esta gente bonita los apoyos sociales son una maldición, una dádiva canallesca  que destruye los valores porque en vez de hospitales y escuelas, el gobierno les da migajas a la gente. Se les olvida que además de los apoyos del bienestar, se hacen las escuelas y hospitales que sus amados Peña y Caldedrink dejaron en obra negra o en pura barda como la refinería que nunca jamás existió. Recordar que los hijos de Amparito fueron a escuela privada a costillas de Pemex.

Bueno, sacar de la pobreza a 14 millones de mexicanos no importa. Ni que a muchos compatriotas que pagaron mil veces sus departamentos de interés social del Infonavit, se les perdonó la deuda. Para esta gente con hambre de sed y de apapachos, al que le debieron perdonar la deuda era al tío Pinchi.


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Jairo Calixto Albarrán
  • Jairo Calixto Albarrán
  • jairo.calixto@milenio.com
  • Periodista producto de un extraño experimento cultural-social-educativo marxista, rockero, populachero, libresco y televisionudo / Escribe de lunes a viernes su columna "Política cero"
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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