El proceso de la migración está cambiando y, en la actualidad, ya no solo los hombres buscaban recursos económicos para enviarlos a las familias que se quedaron en zonas expulsoras. Ahora, mujeres y menores de edad arriesgan sus vidas con el objetivo de encontrar oportunidades, un fenómeno que es acompañado por violencia y agresiones.
Para Alejandro Guevara Sanginés, rector de la Universidad Iberoamericana Puebla, en medio de la movilidad de las personas, se presenta un fenómeno doloroso: mujeres y niños intentan cruzar la frontera norte y, al mismo tiempo, están aumentando las relaciones de personas desaparecidas.
Al mismo tiempo, las mujeres que se quedan y que pierden contacto con sus seres queridos por la migración, están encabezando los grupos de madres buscadoras que esperan encontrar a quienes partieron en busca de mejores condiciones de vida.
Guevara Sanginés desarrolló la radiografía del fenómeno migratorio que está presente en México, país de tránsito, origen y hasta de destino de migrantes, quienes, sin importar el riesgo, están luchando por una mejor realidad.
En medio de la realidad del siglo XXI, son las mujeres las que están mostrando una valentía a prueba de todo, con el único objetivo de que mejore su presente, pero, sobre todo, la realidad de sus hijos.
“La migración dejó de ser ese modelo tradicional en el que iba el hombre, se establecía, lograba cierto nivel de legalidad con respecto a sus papeles y, después, llamaba a la familia. Ahora, lo que estamos viendo con mayor frecuencia son a mujeres y niños que corren riesgos, en algunos casos, más fuertes”, explicó el rector de la Ibero Puebla.
Ante los riesgos de violaciones a la integridad de las personas que están en situación de movilidad, el Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría, SJ (IDHIE) de la Ibero Puebla busca acompañar a las mujeres y a los menores migrantes que se encuentran en situación de riesgo.
La convicción de la institución, que forma parte del Sistema Universitario Jesuita es clara: la defensa de la dignidad humana y la lucha por condiciones de vida justas, equitativas y libres de violencia. Los derechos humanos se colocan como la clave para hacer posible una vida digna.