Alguna vez nos hemos preguntado: ¿Cuánto cuesta mantener a los presos que ocupan las cárceles poblanas? Lo que es su rehabilitación, custodia y alimentación.
Qué le parece si le digo que al mes el gasto promedio es de 35 millones 434 mil 845 pesos, según un reporte oficial de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal.
Ese dinero es para cubrir los gastos de los 8 mil 887 internos en Puebla –según el documento del Cuarto Informe de Labores del presidente Enrique Peña Nieto, que había al 31 de diciembre del año 2015-.
Cuando hablamos de internos, nos referimos a los sentenciados y procesados, estos últimos son 'presuntos culpables', son los que llevan varios días o años en prisión, sin que un juez haya determinado si son inocentes o responsables de un delito.
El mantenimiento de las cárceles con sobrepoblación crece cada año más que los índices inflacionarios. Del 2008 al 2016 el aumento en la partida presupuestal para las cárceles fue de 46.1%.
Veamos si no: en el 2008 el presupuesto para las penitenciarías fue de 290.9 millones de pesos, en el 2009 fue de 323.8 millones, en el 2010 de 351.8 millones, en el 2011 de 368.4 millones, en el 2012 de 360.8 millones, en el 2013 de 373.1 millones, en el 2014 de 384.2 millones, en el 2015 de 410.6 millones y en el 2016 de 425.2 millones de pesos.
La suma de todo esto nos da un gasto de 3 mil 289.3 millones de pesos para el sistema penitenciario en Puebla, en el periodo 2008-2016. Esto representa casi una tercera parte de lo que costará la construcción del Segundo Piso en la autopista México-Puebla.
¿Por qué es tan elevado el costo para el mantenimiento de las cárceles? Por el rezago de varios de los jueces en los casos de los internos, lo que ha provocado que los centros de reclusión presenten hacinamiento y sobrepoblación.
Y es que es común que en las cárceles haya más gente de escasos recursos e indígenas -aclaro que no son todos los casos- que no tuvieron para pagar un proceso y demostrar su inocencia, porque aún cuando haya abogados de 'oficio', estos muchas veces los inculpan más de lo que los puedan ayudar.
Aún cuando los presupuestos para las cárceles puedan considerarse costosos, esto no significa que los internos reciban un trato de lujo, porque en algunos casos reciben comida fría y su rehabilitación está en duda, ya que están propensos a aprender a delinquir.
ivan.tirzo@milenio.com