La guerra en Medio Oriente está pasando la factura a los consumidores de gasolina que, directa o indirectamente, somos todos en México. Marginal o no, con subsidio o sin él, desde el sábado 28 de febrero los precios internacionales han resentido las consecuencias de los ataques que en esa fecha comenzaron Estados Unidos e Israel en contra de Irán.
El portal Global Petrol Price publicó, con base en información de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), un reporte con los precios al 6 de abril: en México el costo máximo por litro de gasolina fue de 28.01 pesos, un aumento de 9.2 por ciento con respecto de los 25.65 pesos, precio máximo del mes previo.
México se encuentra lejos del precio promedio de la gasolina en el mundo para este periodo, que es de 33.84 pesos, ayudado en parte por el acuerdo que el gobierno federal firmó con los gasolineros para mantenerlo por debajo de los 24 pesos por litro. Sin la intervención federal, dijo el pasado 6 de abril la presidenta Claudia Sheinbaum, el precio de la gasolina andaría en 33 pesos por litro.
Pero no todos los empresarios del sector están dispuestos a reducir el margen de sus ganancias y en algunas estaciones de servicio no están cumpliendo el acuerdo, sino que responden al mercado internacional.
En Puebla, por ejemplo, el precio más alto alcanzó los 25.85 pesos por litro en el periodo que va del 31 de marzo al 6 de abril, en la carretera federal México-Puebla, a la altura de San Mateo Cuanalá. De las que no respetaron el acuerdo la menos cara rondó los 24.08 pesos también en la México-Puebla, a la altura de Santa María Moyotzingo, de acuerdo con el Mapa de Estaciones de Servicio de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
La cosa no está fácil: México destina 280 millones de dólares, a la semana, para subsidiar el precio de la gasolina y reducir los impactos del conflicto en Oriente Medio, de acuerdo con información proporcionada por la presidenta la semana pasada.
Y aunque pareciera que las cosas van funcionando, Global Petrol Price ubica a México con el segundo precio más alto en América del Norte, sólo detrás de Belice donde la gasolina cuesta el equivalente a 33.22 pesos. En el ámbito mundial, señala la firma, el país ocupa la posición 109 entre 170 países, con la gasolina más cara.
El subsidio contiene, por ahora, la presión internacional, pero la guerra en Medio Oriente no parece tener un fin cercano y vuelve incierto hasta cuándo consumidores y finanzas públicas podrán pagar la factura.
Al margen
A propósito de las renovadas ganas por regresar a la fractura hidráulica, o “fracking”, no perdamos de vista al Paleocanal Chicontepec, un campo petrolero descubierto en 1926 en la zona limítrofe de Puebla y Veracruz. Ahí se podrían perforar hasta 20 mil pozos para la extracción de hidrocarburos, una cifra que anticipa el tamaño de los debates ambiental y económico que están por venir.