• Regístrate
Estás leyendo: El problema de ser “Yo”
Comparte esta noticia
Viernes , 22.03.2019 / 07:33 Hoy

Psi y que

El problema de ser “Yo”

Héctor Cerezo Huerta

Publicidad
Publicidad

Nunca fui como se suponía debía ser. Nunca he dejado de pensar, ni he bajado la mirada o me han convencido para que me callara. Nunca temí volver a empezar y lo he hecho suficientes veces. Nunca he aceptado opiniones sin pruebas sólidas. Detesto el adoctrinamiento, el abuso en cualquiera de sus variantes y la ausencia de rigurosidad en la enseñanza. Gracias a ciertas epifanías, me di cuenta de las mareas de alienación creciente, de la derrota del mundo subjetivo al individualismo algoritmizado y de la importancia de preguntarse ¿dónde estamos y qué se pretende que seamos? Quizás por ello, aún no puedo vivir como quisiera solo preguntándome y tengo que escribirlo; vivo de algunas cosas a las que jamás renunciaría y de otras que, dejaría fácilmente si pudiera.

Vivimos un momento histórico de éxtasis posmoderno en el que resultan más importantes la representación de los hechos y no necesariamente, los hechos crudos. Incluso, suele decirse que "la percepción es realidad". Aprecio seres habituados a navegar cómodamente en los mundos virtuales del ciberespacio, deambulan como entes económicos concentrados en obtener experiencias excitantes y entretenidas que en acumular cosas o en interaccionar y establecer un genuino contacto con la alteridad. Por supuesto que, los nuevos hombres y mujeres, ya no son los burgueses de la era industrial. En realidad, se asumen como sujetos más terapéuticos que ideológicos. Para ellos, Facebook es la Disneylandia de la vida posmoderna, el gimnasio es la nueva ágora y los centros comerciales son las polis en las que se puede construir soberanía. Observo con detenimiento a algunos millenials y al parecer sus primeros 30 años de infancia serán los más difíciles. No imagino su adolescencia a los 40.

Al respecto, Dessal (2018) afirma: "El ideal del yo que rige esta normalidad, se caracteriza por auspiciar una subjetividad flexible. La flexibilidad es una de las mayores virtudes que se puede exhibir en un currículum ejemplar del mundo líquido". Ser "flexible" significa entonces consolidar un profundo individualismo, ligereza, sentimentalismo, alejamiento racional y apego a narraciones eufemísticas que insisten en posibilidades inesperadas y patrones emergentes.

Para los seres posmodernos; Narcisos, Sísifos o Proteos, la meditación se transforma en mindfulness y es puesta al servicio de sus espíritus para que encuentren la iluminación global. Con coaching o entrenamientos de vida, dejan de ser víctimas, se empoderan y alcanzan sus ansiados objetivos. Con Psicología "light" pueden inhalar y exhalar antes de despedir a cien empleados. Con la seducción sectaria imperante en México, se diluyen los límites políticos, clases sociales, apellidos o "grados" educativos y se entregan a compromisos espurios e inimaginables. Con el discurso de políticos merolicos y canallas, se habitúan a la mentira sin sentir ningún remordimiento, solo que aderezado por esos valores elitistas de ultra derecha con acento en la hipocresía. En síntesis, el "Yo", escribe el guion, el mercado organiza el casting, y tú… ¿tú qué crees hacer?

Twitter: @HectorCerezoH

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.