Se lee en los mentideros periodísticos que la presidenta Sheinbaum tiene también predilección por García Harfuch, y que su elección para la candidatura de Morena sería también la de su secretario de Seguridad, lo cual podría desembocar, junto con la popularidad de Harfuch, en una elección fácilmente ganada.
En los mismos mentideros periodísticos se lee que García Harfuch es rechazado por el señor de Palenque, quien impedirá a todo trance que sea el candidato presidencial de su partido.
La candidata del de Palenque, se dice en los propios mentideros, es Clara Brugada, jefa del Gobierno de la Ciudad de México, a quien la presidenta Sheinbaum, se dice, no puede ver, y no la impulsará a la candidatura de Morena.
Con lo cual, habría ya un peliagudo choque de trenes en las alturas.
Así las cosas, las aspiraciones presidenciales de Marcelo Ebrard parecerían nulas en Morena, salvo que, por el choque de trenes, resulte el candidato salomónico, el de conciliación, cosa difícil con el de Palenque en la mesa, especialista histórico en cerrarle el paso a Ebrard.
Menos difícil, se dice, es que a Ebrard le ofrezcan y acepte la candidatura presidencial de Movimiento Ciudadano, una opción presente hace tiempo en la cabeza del estratega y conductor de ese partido, Dante Delgado.
Si perdieran la candidatura de Morena con Clara Brugada, García Harfuch y Ebrard podrían tomar las candidaturas del Verde y de MC, respectivamente, pensando que atraerán suficientes votantes de Morena para ser competitivos en el resultado final.
¿Qué haría el PRI frente a esta posible constelación presidencial? Según los mentideros referidos, probablemente irse con García Harfuch.
¿Qué haría el PAN? Casi seguramente irse con su propio candidato presidencial, siendo su mejor carta a la vista, la de mayor experiencia en la materia, Ricardo Anaya.
¿Y el PT? No se habla del PT en los mentideros, al menos no en los que yo leo.
¿Es lo que hay?