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Lunes , 18.03.2019 / 16:57 Hoy

Con singular alegría

Historia de un camino

Gilda Montaño

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Cuando por primera vez me regalaron un libro de Ignacio Pichardo Pagaza llamado "Agua, Bosques y Cambio Climático" me acordé de los años en que estuvimos -Héctor Arvizu y yo- en un primer lugar en la estructura pichardista, y de cómo fue cambiando la ordenación de la administración pública. Primero recuerdo cuando PROTINBOS se cambió a PROBOSQUE; cuando se creó la Secretaría de Ecología; se apoyó la reserva de la Mariposa Monarca; se sembraron miles de árboles, y el inmenso trabajo que realizó cuidando el agua, los mantos freáticos, los bosques, y todo el entorno a la ecología de nuestro estado.

Construir un camino que sea de voluntades, a veces toma más de una vida. En ocasiones, se está cierto de que se acerca a la meta y se ve la luz al otro lado del camino. Se sabe que todo lo hecho, tiene que llegar a su destino. Debe tener buen fin.

Nunca se detiene el iniciador de un camino a la trascendencia, porque sabe que al final, éste existe. Él solo es el precursor de un gran camino y debe asegurarse de que éste no quede vacío. Los ideales elaborados alrededor de los valores, construyen los más sólidos caminos. Estos no tienen fin y que se renuevan todos los días. Los que construyen, son los que hacen que la vida vuelva a inventarse mil veces.

Hago pues un nuevo libro, que pretende ser la historia de un camino que ha iniciado un gran precursor. Es por supuesto de vanguardia, pero su importancia radica en que tiene varias veredas y todas llevan al mismo lugar: meta anunciada y vivida; estudiada y entendida; valorada e identificada, en un solo ideal: el amor al Estado de México y a sus habitantes, y la posibilidad de hacernos entender el por qué debemos cuidar la tierra que pisamos. El árbol que plantamos; el aire que nos vive; el entorno todo entero, o.... el costo de lo contrario.

Pichardo no tiene la más mínima gana de hacerse notar. Cuando le obsequiamos el protocolo de investigación y le comentamos Héctor Arvizu y yo, su primera respuesta fue: "¿Por qué un libro para mí, si todavía no me muero...?". Después dijo: "En este proyecto participo -rogándole nosotros que así lo hiciera- si solo doy ideas. No es mi tiempo. Es el momento de apoyar a esta administración y a este estado. Así sí".

Es quien una vez más, nos dio el ejemplo más contundente de por qué es, ha sido, y será una de las figuras más importantes que tiene nuestra nación, dentro de la política mexicana. El honorable Ignacio Pichardo Pagaza.

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