Política

Hagan sus apuestas

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A Gil le ha dado por hacer apuestas, un poco a lo loco, sólo por el placer del azar, como si la vida fuera un hipódromo, o un casino. La verdad, ¿no es la vida un casino? En una mesa de amigos, Gamés apostó que Bertha Alcalde será la presidenta consejera del INE. Todos se burlaron del pobre Gil: que compró una apuesta del 20 por ciento contra el 80, que jajajá, jejejé. Ni hablar, Gilga sabe pagar cuando pierde, pero sabe cobrar cuando gana. Más tarde, embravecido por dos o tres tragos de alcohol, Gamés apostó: Delfina ganará las elecciones del Estado de México. Gran abucheo, que pinche Gil, que no manches, que si no tiene sesera. Ni hablar, apostado queda. Los analistas de la política dirán la misa, pero el Edomex será de Morena. Gilga no ha hecho más apuestas, tampoco es un ludópata.

La oposición se pondrá furiosa con esta página del fondo, pero no ve a un candidato a la Presidencia, el tiempo pasa y estos amigos estudian a través del microscopio la célula última del candidato a la Presidencia del 2024. Sigan estudiando, no dejen. Que si el PAN con el PRI, más el PRD menos MC será un trabuco, una defensa italiana, una delantera inglesa, pero no nos impacientemos. Vamos con calma, a paso de gallo gallina. Que si la marea rosa, que si la clase media se impondrá, que si Liópez, el Grande, tiene pies de barro. En fon.

El pequeño PRI

Por cierto, Gil leyó un texto bien puesto y mejor tramado de Isabella González en su periódico El País: “hoy parece lejano, pero hubo un tiempo en que Alejandro Moreno, dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional, y el senador Miguel Ángel Osorio Chong, desplazado esta semana de la coordinación de la bancada priista en el Senado, eran amigos. Uña y mugre, dicen algunos priistas que estuvieron cerca de ellos entre 2012 y 2015”.

Osorio Chong y Moreno, escribe Isabella González, estuvieron en las primeras filas de esa batalla para conseguir que Enrique Peña Nieto ganara las elecciones en 2012. El hidalguense como secretario de Organización del Comité Ejecutivo Nacional del PRI y el campechano como secretario de Operación Política, fueron nombrados al mismo tiempo por el entonces dirigente del partido Pedro Joaquín Coldwell.

Moreno llegó a la presidencia de la Comisión de Gobernación en la Cámara de Diputados. En ese puesto Moreno y Osorio Chong, secretario de Gobernación, trabajaron estrechamente. El campechano hacía todo lo posible por quedar bien con el funcionario federal. Alito, como se le conoce a Moreno, logró ser gobernador en 2015, pero mientras él ascendía, Osorio Chong caía. Los primeros golpes: las ejecuciones extrajudiciales de Tlatlaya y la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa en septiembre de 2014. Luego, las protestas en todo el país y sin control de los maestros contra la reforma educativa entre 2015 y 2016. Y el inicio del fin de las aspiraciones de Osorio Chong: los cambios a los estatutos al interior del PRI en agosto de 2017 para permitir a un “simpatizante” del tricolor ser candidato presidencial, José Antonio Meade. A Gilga le gustan las notas narrativas, como la de González. Y cuenta Isabella, el presidente Enrique Peña Nieto pidió entonces apoyar a Meade y Moreno.

Tras la derrota del PRI se produjo la huida de la mayoría de los priistas de la vieja guardia y la elección de Moreno como dirigente nacional. El campechano tomó el control del partido. Rebasados por la mayoría, 8 de 13 senadores, Osorio Chong y sus aliados, su compañera de gabinete, Claudia Ruiz Massieu; su ex secretaria de Finanzas en el Gobierno de Hidalgo, Nuvia Mayorga, y el ex gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, se retiraron de la sesión para no votar la remoción del hidalguense. El senador Ramírez Marín, uno de los que se quedó y avaló el cambio, asegura que ninguno de los legisladores fue presionado por el dirigente nacional. “Hay indudablemente cercanía del presidente del Comité Ejecutivo Nacional con algunos senadores, pero yo no vi que ningún senador votara bajo presión”. Ah, los de Morena, perdón, los priistas. Nunca cambiarán.

“Algunos priistas de la vieja guardia consideran que el partido está en vías de extinción, que lo observado esta semana es solo una de las muestras, aunado a las derrotas en las elecciones de 2021 y la pérdida de estados tan emblemáticamente priistas como Hidalgo el año pasado”. La hora de los Everly Brothers: bye bye love, bye bye happiness, hello loneliness…

Todo es muy raro, caracho, como diría Wallace Stevens: “La desesperación es ya en sí una especie de suicidio”. 

Gil s’en va


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Gil Gamés
  • Gil Gamés
  • gil.games@milenio.com
  • Entre su obra destacan Me perderé contigo, Esta vez para siempre, Llamadas nocturnas, Paraísos duros de roer, Nos acompañan los muertos, El corazón es un gitano y El cerebro de mi hermano. Escribe bajo el pseudónomo de Gil Gamés de lunes a viernes su columna "Uno hasta el fondo" y todos los viernes su columna "Prácticas indecibles"
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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