Política

El arte de la libertad

Escuchar audio
00:00 / 00:00
audio-waveform
volumen-full volumen-medium volumen-low volumen-mute
Escuchar audio
00:00 / 00:00

Gil considera a la libertad uno de los bienes más importantes de la vida. Epicteto consideraba que había que buscarla siempre y a todas horas. Esto viene a cuento porque cayó en manos de Gamés El arte de ser libre (Ediciones Koan, 2020). Epicteto fue esclavo y luego liberto, abrió una escuela para jóvenes en Nicópolis, ciudad situada al noreste de la península griega que se había convertido en un popular centro urbano. Uno de sus discípulos era un joven llamado Lucio Favio Arriano, quien fue tan influenciado por el pensamiento de su maestro que escribió los ocho volúmenes de las Disertaciones, compendio casi textual de las lecciones de filosofía estoica que había escuchado de Epicteto. También escribió el Enquiridión, o “manual” de filosofía estoica. Gil arroja un puñado de subrayados a esta página del fondo.

***

De las cosas que existen, unas dependen de nosotros, otras no. De nosotros dependen la facultad de hacer juicios de valor, la motivación, el deseo, la aversión y, en una palabra, todo cuanto es una acción propia. No dependen de nosotros el cuerpo, las propiedades, los cargos y, en una palabra, todo cuanto no es una acción propia. Además, las cosas que dependen de nosotros son por naturaleza libres y carecen de impedimentos y obstáculos, mientras que las que no dependen de nosotros son débiles, serviles, llenas de impedimentos y ajenas.

***

No te empeñes en que las cosas sucedan como deseas, desea mejor que las cosas sucedan como suceden, y tu vida fluirá apaciblemente.

***

En cada situación que te sobresalte, acuérdate de buscar dentro de ti mismo qué capacidades posees para manejarla.

***

Recuerda que lo que hiere no es ni el que ofende ni el que agrede, sino tu juicio acerca de que ellos te están hiriendo. Por eso, cuando alguien te moleste, ten presente que es tu propio juicio lo que te molesta. Intenta, entonces, de primeras, no dejarte arrastrar por tu representación. Tras una pausa y algo de distancia, te será más fácil controlarte.

***

Si alguna vez sucede que vuelves tu mirada hacia las cosas externas por querer complacer a alguien, ten en cuenta que estarás echando a perder tus principios.

***

Si alguien entregara tu cuerpo al primero que pasase, te pondrías furioso. Sin embargo, tú mismo entregas tu mente a cualquiera para que, si te insulta, esta caiga presa de la angustia y la confusión. ¿Esto no te avergüenza?

***

Las acciones convenientes se miden generalmente en función de las relaciones humanas. Tu padre: lo suyo es que te ocupes de él, ceder en todo, aguantarte si te maldice o te golpea. “¡Pero es un mal padre!”. De acuerdo, pero ¿es que por naturaleza te corresponde un buen padre? No, simplemente un padre.

***

Establece ya para ti mismo un carácter y un estilo de vida, y cíñete a ellos, tanto frente a ti mismo como en relación con los demás. Mantente principalmente en silencio y habla lo estrictamente necesario.

***

Cuando te llegue la representación de una forma cualquiera de placer, ten cuidado, como con el resto de las representaciones, de no dejarte arrastrar por ella. Que el asunto espere y concédete un respiro. A continuación, piensa en estos dos momentos: un primer momento, en el que estás disfrutando del placer, y un segundo momento, en el que una vez que lo has disfrutado, te arrepentirás y te lo reprocharás. Compara estos dos momentos con la felicidad que sientes si te abstienes, y cómo te felicitarás a ti mismo.

***

Todo problema tiene dos caras, una que lo hace soportable y otra insoportable. Si tu hermano es injusto contigo, no lo tomes por la cara de “es injusto” (pues esa es la cara que convierte el hecho en insoportable), sino más bien por la de “es mi hermano”, “nos hemos criado juntos”, y así lo tomarás por la cara que lo hace soportable.

***

Como todos los viernes, Gil toma la copa con amigos verdaderos. Mientras el mesero se acerca con la charola que soporta el Grey Goose, materia prima del ganso salvaje, Gamés pondrá a circular una brevedad de Epicteto, el estoico, sobre el mantel tan blanco: “Puedes ser invencible si no entras en ninguna batalla de la que no dependa de ti salir victorioso”

Gil s’en va


Google news logo
Síguenos en
Gil Gamés
  • Gil Gamés
  • gil.games@milenio.com
  • Entre su obra destacan Me perderé contigo, Esta vez para siempre, Llamadas nocturnas, Paraísos duros de roer, Nos acompañan los muertos, El corazón es un gitano y El cerebro de mi hermano. Escribe bajo el pseudónomo de Gil Gamés de lunes a viernes su columna "Uno hasta el fondo" y todos los viernes su columna "Prácticas indecibles"
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.