Uno de los lemas de López Obrador durante su campaña fue el de separar el poder político del poder económico, ¿qué quiere decir el próximo presidente con este planteamiento?, el poder político es el ejercicio de gobernanza por parte de la autoridad emanado de la representatividad social, mientras que el poder económico es un término que AMLO le ha dado una connotación peyorativa para referirse a un grupo de empresarios importantes que han amasado una gran fortuna a través de concesiones otorgadas por parte del poder político.
Con la llegada de la “cuarta transformación” se espera que el poder político deje de estar supeditado al poder económico, donde el poder político, en este caso el Estado Mexicano, sea eje toral de desarrollo para todos los mexicanos, además de tener la suficiente autoridad moral para ser imparcial, y no existan favoritismos políticos hacia alguna oligarquía económica.
La disyuntiva es ¿qué deber prevalecer primero, el poder político por encima del poder económico o viceversa?
Ciertamente para que una sociedad tenga el progreso ansiado, es imperativo que ambos poderes trabajen de la mano para generar las condiciones necesarias que permitan a un país alcanzar los niveles de bienestar deseados, no puede haber un desarrollo idóneo sin la participación del Estado ni de los inversionistas, como todo en la vida los extremos son malos ,debe haber un sano equilibrio, la idea de revivir al Estado todopoderoso de la época del Echeverrismo es mala, y los resultados del modelo económico neoliberal implementado en los últimos años tampoco ha dado los resultados esperados, por esa razón se debería buscar que tanto el poder político y el poder económico con base a una sana coordinación trabajen de manera conjunta a fin de convertir a México en un país desarrollado.
Una práctica a tomar como ejemplo es la de los gobiernos de países nórdicos, donde no hay ni tanto Estado (poder político), ni tanto Mercado (poder económico).
El quehacer político de toda autoridad es lograr consensos entre todos los actores políticos, como decía Manuel Fraga Liribame, político español que tuvo un papel importante durante la transición democrática de España:
“La política es el arte de lo posible; para intentarlo hay que intentar muchas veces lo imposible”.