Charlando con un gran amigo, Julián del Angel González, Líder Juvenil en formación espiritual, le cuestionaba su opinión sobre el rumbo existencial que percibe en estas generaciones.
Y aquí te comparto su pensar: “Vivimos en medio de una generación joven-adulta que atraviesa un tiempo de crisis existencial, carente de valores, que pierde con facilidad el sentido de vida.
Toman decisiones sin fundamentos y virtudes que como seres humanos se nos debieron enseñar desde la infancia, pero arrastramos desconocimiento y falta de interés por aprender y descubrir la vida espiritual que poseemos desde nuestra concepción. Y considero que esta es la raíz del mal en todo ser pensante: que no se detiene a reflexionar en su interior.
Hay un cuestionamiento constante; una serie de preguntas que resuenan dentro… son momentos de silencio y vacío existencial que nos llevan a pensar profundamente ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Cuál es nuestro propósito en este mundo? ¿Hacia dónde vamos cuando dejamos de respirar y morimos?
Seguramente te ha pasado alguna vez, pero no profundizaste en el tema por miedo a lo desconocido. Seguramente nadie te lo explicó de manera sencilla y práctica. Pero te comparto mi experiencia de vida existencial y espiritual.
Imagínate que en tus manos tienes un guante de látex con la forma de tu mano, esos que usan los médicos para operar. Fue diseñado con la forma de una mano y lo que puede entrar y ocupar el espacio de ese guante es tu mano.
Así mismo nosotros fuimos creados por una fuerza espiritual e inteligencia superior a nosotros mismos, y es lo único que nos puede contener y complementar en esta vida. Es la revelación y el entendimiento de que no fuimos creados por casualidad ni por accidente, sino que nos rodea una causa mayor y superior a la misma inteligencia del ser humano.
Que solo la fé te ayudará a comprender que tu propósito y el mio es manifestar a ese Poder Superior, que se conoce y le llaman Dios. Que nos brinda la dicha de experimentar una vida plena en totalidad de amor, paz y alegría en un mundo tan caótico.
Aventúrate y atrévete a meditar y reflexionar en esta sensación y vibración armónica de nuestro padre celestial.