Estudiantes de la Universidad Autónoma de Morelos, mantienen ocupadas las instalaciones, derivado de los hechos relacionados con la desaparición y posterior el asesinato (feminicidio) de Kimberly Joselyn Ramos Beltrán, estudiante de la Facultad de Contaduría, y de Karol Toledo Gómez, estudiante de la Escuela de Estudios Superiores de Mazatepec, por lo que manifiestan su preocupación y exigen acciones inmediatas frente a la situación de violencia que afecta a quienes integramos esta casa de estudios.
Los asesinatos no pueden ser entendidos como hechos aislados. Por el contrario, se inscriben dentro de un contexto más amplio de violencia de género, inseguridad, violencia institucional y violencia estructural que impacta de manera cotidiana a la comunidad universitaria. Estos hechos reflejan una serie de omisiones institucionales en la prevención, atención y seguimiento de situaciones de riesgo, mismas que han sido señaladas en múltiples ocasiones por estudiantes de diversas unidades académicas.
En este sentido los estudiantes de la UAEM, manifiestan que “Con la legitimidad que nos otorga nuestra condición de integrantes de la comunidad universitaria, conforme a lo establecido en el artículo 8 de la ley orgánica de la universidad autónoma del estado de Morelos, las y los estudiantes que hemos participado de forma activa o pasiva dentro del presente movimiento estudiantil, solicitamos a todas las autoridades competentes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos que garanticen expresamente la inexistencia de cualquier forma de criminalización del movimiento estudiantil, así como de cualquier tipo de represalia académica, administrativa o disciplinaria, en contra de las y los estudiantes que hemos participado en manifestaciones, asambleas y/o en el paro estudiantil que dio inicio del día dos de marzo de dos mil veintiséis, con la toma de las instalaciones de la universidad en el campus Chamilpa”.