FURIA CONTROLADORA
El conjunto de Austria se presentó en Los Ángeles, todo de blanco, para enfrentar a España, favorito para llevarse el partido y todavía uno de los candidatos al título, a pesar de una primera fase complicada pero al fin solventada. Una pronta y veloz descolgada abrió las opciones pero el disparo de Lamín resultó muy flojito y el portero Schlager controló sin problema. De lo poco que tuvieron los austriacos al frente fue un centro de Sabitzer al que no llegó Gregoritsch, en tanto Olmo por poco concreta una elegante jugada en el área, rota por un oportuno cruzamiento defensivo que envió el balón a tiro de esquina del que se derivó un gol anulado por empujar al portero en el área chica: decisión apretada. Sin embargo, la presión ya era considerable: Yamal penetró en el área pero el portero achicó a tiempo y Oyarzábal envió un aviso que alcanzó a desviar el arquero; en su segunda misiva, con la ayuda del centro rasante de Cucurella, el delantero de la Real Sociedad consiguió tocar las redes para mandar al frente a los de rojo al 36’, tras un dominio casi absoluto que cerca estuvo de provocar otro tanto al cierre de la primera parte con disparo de Baena que se impactó en el larguero y el contrarremate del Lamín fue tapado por el portero Schlager. Muy poco de los austriacos al frente.
Para la segunda mitad, con la confianza que da la ventaja y el buen accionar, los españoles saltaron al campo para ampliar la ventaja, sin dejar demasiados espacios atrás para evitar una remota igualada, en tanto el el ex Wunderteam parecía buscar alguna alternativa, haciendo varios cambios y tratando de adelantar un poco sus filas. No sucedía gran cosa hasta que Kalajdzik remató con peligro pero la pelota se fue por arriba del travesaño, a falta de media hora de partido, todavía con el resultado sin terminar de resolverse del todo, si bien al 66’, Pedro Porro cabeceó la pelota a la red tras servicio de Baena para señalar el segundo tanto y cubrir de mayor tranquilidad un partido que de cualquier manera no le estaba exigiendo mucho a la Furia Roja. No obstante, los austriacos reaccionar con cierta urgencia, la que no habían mostrado, y se lanzaron al frente para vivir sus mejores momentos en el partido, generando un par de llegadas peligrosas, si bien dejando espacios atrás que, después de salvarse el tercero en dos ocasiones, finalmente Oyarzábal concretó al 89’ en completa soledad, dejando el 3-0 definitivo. Austria se despide con una discreta participación y España levanta otra vez la mano como candidato al título.
DESENLACE EXPLOSIVO
El primer disparo a fue puerta, sin demasiado riesgo, corrió por cuenta del equipo de Croacia en Toronto, enfrentando a sus colegas de Portugal, todavía sin desplegar todas sus capacidades en, si bien dieron muestra rápida con gran jugada de Rafa Leao que cedió la pelota a Fernandes, quien disparó sobre la marcha pero el arquero Livaković contuvo, si bien la presión continuó con un tiro-centro y un par de remates en unos diez minutos de lo mejor que se les ha visto a los lusitanos en la Copa, incluyendo un remate al cuarto de hora en tiro de esquina. Los ibéricos siguieron controlando las acciones y proponiendo lances de peligro, mientras que los balcánicos resistían y se orientaban a la estrategia del desgaste, misma que empezó a surtir efecto en los ataques del rival, cada vez más esporádicos. El propio Leao remató de volea hacia el cierre de la primera parte pero la pelota se fue demasiado alta, diluyéndose la última llegada antes del silbatazo, tras un episodio que se fue haciendo más rasposo cada vez hasta culminar en el vacío y decepcionando dadas las expectativas que se habían generado..
Los de azul salieron con una orientación más vertical y de mayor presión hacia el frente, lo que redituar rápidamente con el gol de Perišić, controlando la pelota tras un centro y rematando con precisión. Y el juego se encendió: volvió a anotar el cuadro croata pero en fuera de lugar, para dar pie a un avance portugués y un riflazo de Leao que se estampó en el travesaño; de regreso en la otra puerta, Sučić disparó con energía pero Costa se encargó del peligro y, finalmente, un gol de Crisitano invalidado por fuera de juego y después un penal convocado por el VAR al ver un claro jalón en el área: ahora sí el cobro de Ronaldo se verificó en el marcador para el empate a un gol. Reaccionó con fiereza el cuadro croata, que parecía otro equipo en el complemento, y la figura de Costa se agigantó en tres ocasiones casi continuas, pero paradójicamente, incluso después de una clara de Pašalić al 83’ frente al arco que echó por fuera, cayó la anotación del otro lado en remate de cabeza de Ramos entre las dos torres croatas al 93’. Y vino la compensación excesiva, el gol anulado a Croacia entre toda una controversia y el pase de los lusitanos, mientras Luka Modrić, uno de los grandes jugadores del siglo XXI, concluye su participación con la selección.
COMO RELOJITOS
De blanco con vivos verdes, la selección de Argelia salió con plena confianza y empezó a controlar la pelota en Vancouver frente a la de Suiza, enfundada de rojo, e incluso generó la primera llegada que incluyó una buena pantalla que no fructificó en el remate a puerta, desviado y machucado. Sorprendieron los suizos con incursión al límite de Manzambi por la banda derecha que le permitió enviar la pelota al área chica donde llegó Embolo para empujarla y así mandar al frente a los helvéticos. Los argelinos siguieron con su planteamiento al frente pero por momentos se les dificultaba tomar buenas decisiones al frente, mientras que en su área se presentó un jalón a un jugador suizo que no se marcó, como varios en esta Copa. Tejieron buena jugada al 41’ los africanos pero una vez más falló el disparo último, muy tenue y fácil para el guardavalla, si bien al cierre dieron muestras de dinamismo para buscar la igualada que estuvieron cerca de conseguirla en un disparo de Maza que pasó muy cerca. Una primera parte equilibrada en la que la diferencia terminó siendo la capacidad individual y la permisividad defensiva.
Apenas cuando el respetable regresaba a sus butacas del BC Place de Vancouver y se iba acomodando, los suizos, cual relojitos con el sello de la casa, anotaron el segundo tanto al minuto de haber arrancado el complemento vía Ndoyé y aprovechando la desidia inicial del cuadro rival en zona baja, poniendo el partido en una zona complicada para los argelinos, quienes reaccionaron con entereza y estuvieron cerca de acortar distancias pero la defensa helvética tapó el remate de Mahrez. Por poco cae el tercero al 55’ pero el centro de Vargas fue demasiado potente y a partir de ahí, el ánimo de los africanos empezó a decaer, acaso sin la capacidad para recuperarse de esa sacudida inicial que los alejó a dos goles en el marcador. El desarrollo del juego se orientó a que el tercero fuera más probable que el primero de unos y otros, como en la jugada en la que Rieder, con la puerta abierta, simplemente no logró empujarla y se la regresó al arquero Zidane que estaba fuera de su arco, como si fuera un defensa. Ya no pudieron levantarse los argelinos y se despiden del torneo con una participación digna, mientras que los suizos, especialistas en los asuntos del manejo del tiempo y sus misterios, siguen avanzando en el papel de las selecciones europeas medias que le pueden complicar el trámite a cualquiera.