Sus ejes fueron el rock y el folk, claramente influenciados por el sello de origen. De juvenil cantautor callejero, tras desertar de la escuela a los 13 años, a reconocido compositor e incluso actor, el dublinés Glen James Hansard (1970-2026), cuyo padre carpintero tocaba con habilidad el fiddle, tomó prematuramente la decisión de vivir de la música y a los 20 años formó su primera banda, The Frames, con la que se daría a conocer más allá de las húmedas banquetas de su ciudad, fama que se potenció a partir de su aparición como el guitarrista Outspan Foster en la película The Commitments (1991), dirigida por Alan Parker. Volteando a ver a su santa trinidad –Dylan, Morrison, Cohen– se lanzó a la aventura de la música como sentido de vida.
Justamente con los Marcos debutó vía Another Love Song (1991), en el que junto con el tecladista, violinista y vocalista Colm Mac Con Iomaire; el bajista Joe Doyle; el guitarrista Rob Bochnik, el baterista Paul Brennan y los coros de Noreen O’Donnell, le imprimió entusiasmo a un rock con inserciones de folk con el sello del hogar, como se advierte en The Waltz, muy en consonancia con The Waterboys. Firmando como The Frames DC, para evitar confusiones, grabaron el consistente Fitzcarraldo (1995), retomando el título de la clásica película de Herzog y con algunas adiciones y cambios de alineación, pero fortaleciendo su propuesta con emotividad sostenida en las cuerdas y lances que recuerdan a los primeros discos de U2. Cerraron el siglo con el reflexivo Dance the Devil (1999), revisando las tensiones entre la fama y la independencia, la dificultad implícita de la cotidianidad y la nostalgia subyacente, con todo y homenaje a Jeff Buckley.
Iniciaron el nuevo milenio con el contemplativo For the Birds (2001), más orientado al folk y a los pasajes con cierta carga nostálgica, como se manifiesta en el instrumental corte abridor, justo para voltear al cielo y dejarse envolver paulatinamente por el discurrir de las canciones cuidadosamente producidas por Albini, Ward y Odlum. Vendrían un par de álbumes en vivo: Breadcrumb Trail (2002), grabado en la República Checa con la participación de la local Markéta Irglová, con quien Hansard haría equipo posteriormente, y Set List (2003), capturando al grupo en su hogar dublinés e incluyendo algunos covers; el EP The Roads Outgrown (2003), en tanto, se integró por lados B, versiones y algún corte en vivo. Burn the Maps (2004) nos guió para seguir adelante por parajes de explosividad y épica quemante a punta de guitarrazos y crescendos que volvían a una efímera calma, tendencia a la que se inclinó The Cost (2006), avanzando entre un trío de piezas retrabajadas y la belleza evocativa de Falling Slowly.
Además de participar en grabaciones que apoyaban causas sociales, formó Swell Season, dueto con la mencionada artista Markéta Irglová, ya en clave completamente folk, como se deduce del inaugural The Swell Season (2006), en el que participó la finlandesa (violín y viola) y el violonchelista galo Bertrand Galen; siguieron con Once (2007), soundtrack de la película homónima de su amigo bajista John Carney, revelado en buen director, en la que interpretan a un par de músicos callejeros en Dublín y de la que se desprende la canción ganadora del Oscar, la mencionada Falling Slowly. Continuaron con Strict Joy (2009) y tomaron rumbos separados hasta que volvieron a reunirse para grabar Forward (2025), en donde reflexionaron sobre los caminos andados, incluyendo su propia ruptura amorosa.
Hansard debutó en solitario con el emotivo Rhythm and Repose (2012), anunciando tormentas entre grandes esperanzas, mientras pájaros y lobos se convertían en musicales interlocutores con regalo incluido, al tiempo que la delicada Come Away to the Water se introducía en Los juegos del hambre; grabó después el EP Drive All Night (2013), versionando, junto con Eddie Veder, al Jefe Springsteen, con quien cantó en un concierto en Irlanda ese mismo año, y volvió al estudio para generar Didn’t He Ramble (2015), de aliento setentero y eclecticismo sonoro, con todo y esas cuerdas de inconfundible origen celta, dejando claro que frente a las adversidades hay posibilidad de seguir adelante, acaso si se tiene compasión.
Between Two Shores (2018) se alimentó de influjos souleros y del indie rock para mantenerse entre las dos corrientes con la energía necesaria puesta en las vocales y los teclados, enfatizando las dualidades que implica el compromiso y la liberación, las rupturas amorosas y la incertidumbre de la toma de decisiones ante dilemas constantes, retomados en This Wild Willing (2019), de arranque susurrante con rítmica electrónica que abre paso a la habitual propuesta de pianos, vocales comprometidas y estallidos cocinados a fuego lento como se escucha en Don’t Settle y Fool’s Game. Participó con el propio Eddie Vedder y Cat Power en el soundtrack de Flag Day (2021), dirigida por Sean Penn, con Father’s Daughter como punta de lanza. All That Was East is West of Me Now (2023), su inesperado último álbum como solista, mantuvo esa pasión inquebrantable, partiendo de un enfoque rockero para introducirse en los fantasmas que habitan la cortedad de la vida.
Su voz se escuchó en un capítulo de Los Simpson y participó en el álbum The Cake Sale (2006), liderado por la organización benéfica Oxfam; varias de sus canciones han aparecido en películas y series y, a pesar del discreto perfil, su música es reconocida por grandes colegas. Era seguidor del movimiento Hare Krishna. Tristemente, el 29 de julio del 2026 perdió la vida por un accidente de motocicleta. Tenía 56 años y mucho futuro creativo, a pesar de estar un poco por debajo del radar mediático, a partir de esa reconocida sensibilidad para la composición y la plena convicción con la que interpretaba sus canciones, transmitiendo esas emociones con cercanía e intensidad, poniendo el alma en cada frase. Cantar con la capacidad expresiva para poner el corazón en la mano.