Forjada en los pubs del sur de su país, la nacida como Gaynor Hopkins (Skewen, Neath, Gales 1951) creció en una familia en la que se escuchaba música constantemente, particularmente a quienes después se convertirían en una gran influencia como Janis Joplin y Tina Turner.
Tras dejar la escuela y trabajar en algunos oficios, participó en un concurso a los 17 años y se integró como corista en Bobby Wayne & The Dixies y Mumbles; de ahí formó su propia banda, Imagination, con la que recorrió diversos locales, ahora bajo el nombre de Sherene Davis, en honor a una tía y su sobrina. En 1973 se casó y continuó probando suerte en concursos de talentos hasta que por fin consiguió un contrato de grabación con RCA, disquera que le recomendó buscar otro nombre: así surgió Bonnie Tyler.
The World Starts Tonight (1977) fue su notable carta de presentación con el apoyo en la composición y producción de Ronnie Scott y Steve Wolfe: Lost in France y More Than a Lover (con todo y su contenido atrevido) se convirtieron en canciones insignia y, junto con el resto de los cortes, fueron interpretados en una vertiente soulpop aderezada a partir de notaciones celtas (Let the Show Begin) y apuntes country, con esa vocal rasposa que se agudizó tras una operación y la falta de cuidado posterior, volviéndose sello de la casa. Para redondear el disco, se incluyeron un par de logradas versiones: Love of a Rolling Stone de Jerry Chesnut y Piece of My Heart, original de Jerry Ragovoy y Bert Berns.
Sin dar tregua, grabó Natural Force (1978), de algún velado funk y mayor orientación country, muy a tono con la época, y en donde gracias a It’s a Heartache, Here Am I y Heaven, se dio a conocer entre públicos más amplios, además de versionar a Carole King y Stevie Wonder con lucidores resultados.
Cerró la década con Diamond Cut (1979), orientado más hacia la confección de un pop distinguido, desde la abridora If You Ever Need me Again y la balada Words Can Change My Life, hasta la pícara My Guns Are Loaded y la reconocible Too Good to Last, pasando por la revisión de Tom Petty vía Louisiana Rain. En este mismo año, interpretó (The World is Full of) Married Men, de la película homónima dirigida por Robert Young. Esta primera etapa, en la que las comparaciones con las vocales de Rod Stewart y Kim Carnes resultaban inevitables, culminó con Goodbye to the Island (1981), cuarto álbum que no alcanzó el nivel de sus predecesores, si bien las versiones de A Whiter Shade of Pale de Procol Harum y The Closer You Get de Chris Rea, volvieron a demostrar su capacidad interpretativa, junto a un par de baladas y un enfoque más rockero entre amores salvajes y reivindicaciones identitarias.
Vino la decisión de cambiar de aires: se fue a Nueva York en 1982 para entrar en contacto con Jim Steinman, tras ver su feliz asociación con Meat Loaf. Afortunadamente, coincidieron en intereses y surgió Faster Than the Speed of Night (1983), marcado por el reconocible melodrama épico del compositor claramente esparcido en Total Eclipse of the Heart, balada esencial de la década que todos cantamos en clave adolescente mientras alguna oportunidad romántica se oscurecía irremediablemente, además de la canción titular; el incisivo piano recreó Have You Ever Seen the Rain?, el clásico de Creedence Clearwater Revival, mientras que Straight From the Heart, original de Bryan Adams se alimenta con emotivos aportes estilísticos y vocales: uno de los discos más representativos de la década y el trabajo más consistente de la galesa.
El vuelo de esta conjunción alcanzó, sin llegar al nivel de su predecesor, para el electrificado Secret Dreams and Forbidden Fire (1986), que incluyó la contagiante Holding Out for a Hero, utilizada en la película Footloose (Ross, 1984) y después en varias más, incluyendo series; a la contribución de Steinman, también expresada en la inicial Ravishing, Rebel Without a Clue y sus reconocibles juegos de coros y en la balada Loving You is a Dirty Job, cantada junto con Todd Rundgren, se sumó la de Desmond Child, que aportó If You Were a Woman (And I Was a Man) con todo y el inquieto saxofón, y la confianzuda Lovers Again.
Previamente, grabó con Giorgio Moroder Here She Comes para la restauración de Metrópolis (1984), el clásico de Fritz Lang. Cerró esta etapa, ya sin Steinman y Child, Hammond y Bolton, con el consistente Hide Your Heart (1988), también conocido como Notes of America, curiosamente integrado por algunos cortes que tuvieron mayor éxito en interpretaciones posteriores de otros artistas, como The Best en voz de Tina Turner; Hide Your Heart con Kiss y Save Up All Your Tears con Cher.