M+.- El cartujo podría apostar sus canicas por la honestidad de Guadalupe Taddei, presidenta del INE, pero, poseído por el espíritu calculador de Morena, no lo hace para no arriesgarse a perder. En ese movimiento, ustedes lo saben, nadie admite una derrota sin llevarse cuando menos un premio de consolación, como sucedió con Andrea Chávez al darle la candidatura de Ciudad Juárez, y como él no obtendría nada si falla, mejor no juega para no quedarse en la calle, menos aún en la antesala de unas elecciones en la cual Doña Lupe se ha hecho de la vista gorda ante las vulgares simulaciones de los institutos políticos, en especial del partido en el poder, donde la quieren tanto como los proveedores carnales del INE. Por eso se siente segura, recorre medios dando entrevistas, diciendo —como a Juan Becerra en Radio Fórmula— “en este caso (el de su presunta corrupción) lastimar o querer lastimar a la institución para llamar la atención del electorado, no es lo que funciona”. Tampoco funciona escudarse en el nombre del INE para lavarse la cara y desviar la conversación.
La mañana de ayer, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó el tema: “No debe haber ninguna sombra de corrupción en ningún lado del país y tampoco en el INE”, dijo en su conferencia, enfatizando: “Deben hacerse las auditorías que se tengan que hacer”.
Esas sombras, por cierto, existen en muchas partes de los gobiernos federal y locales, pero ojalá se despejen en el organismo electoral para aliviar un poco las malas noticias, como las del Índice de Estado de Derecho 2026 del World Justice Project (WJP), donde México, entre 143 países evaluados, aparece en el lugar 135 en el factor de “Ausencia de Corrupción”, en el 125 en Estado de Derecho y en el 139 en Justicia Penal. Estamos jodidos pero contentos si al mismo tiempo vemos el Informe Mundial de la Felicidad 2026 de la Universidad de Oxford y la ONU, en el cual ocupamos el doceavo lugar entre 147 naciones.
Deberían pasarle la información a Lenia Batres y Malú Mícher, si siguen haciendo berrinches vamos a descender en el ranking de la alegría y eso sí sería catastrófico.
Queridos cinco lectores, El Santo Oficio los colma de bendiciones. El Señor esté con ustedes. Amén.