Desde que me acuerdo los mexicanos siempre estamos en crisis. Hace más de 30 años tenemos el mismo tipo de política económica, la cual busca proteger los intereses de una macroeconomía para hacer de lado la microeconomía, es decir, que la mayoría de la población siempre está con carencias y dificultades económicas.
Es cierto que la economía mundial está crítica por causa de la desaceleración en algunas naciones que han obligado a varios países a ajustar sus economías para enfrentar el colapso internacional, tanto comercial como energético.
Nada es más doloroso que un país con un déficit público sin crecimiento económico y con desigualdad financiera como México; para nosotros ya no es novedad estar en crisis, cada año hay un retroceso. ¿Conformismo o realidad?
La caída en los ingresos de la venta del petróleo ya hizo estragos en la administración financiera mexicana. La semana pasada Luis Videgaray Caso, titular de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, en conjunto con el gobernador Agustín Carstens, del Banco de México anunciaron un ajuste en la baja del presupuesto de egresos del 2016 con un recorte presupuestal de más de 132 mil millones de pesos y una alza en la tasa de interés que busca inversión productiva. ¿Qué implica y cómo afecta a las y los mexicanos?
Es muy sencillo, con el fin de contrarrestar los riesgos inflacionarios, mitigar el alza del dólar y evitar un mayor endeudamiento que amenace la estabilidad macroeconómica habrá un aumento de precios que afectará a miles de personas, aunque se dice que esto no afectará el gasto social ni en seguridad, ni se habla de una repercusión en el sector salud y educación, no podemos negar que estamos en crisis.
Hay riesgo en miles de empleos, principalmente en Petróleos Mexicanos, donde se busca un ajuste de 100 mil millones de pesos, sin dejar de lado el ajuste en plazas de trabajo como en la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, la Secretaria de Economía y la Secretaria de Comunicaciones y Transportes, con un total de 4 mil 718 personas que serán despedidas. ¿Qué pasará con las personas desempleadas, acaso nos espera más trabajo informal?
Todo indica que muchos hogares mexicanos se verán afectados con la subida de la tasa de interés, pues ya subieron los precios de algunos productos de la canasta básica, como son las hortalizas, carne de res y tortillas de maíz. Mientras que los bancos también tendrán que ajustar el alza de su oferta con créditos hipotecarios, para automóviles, tarjetas de crédito y préstamos para la actividad productiva.
Creo que el recorte de empleos es una solución dolorosa que podría evitarse para no afectar a las familias mexicanas, claro si la administración pública buscara realizar acciones contra la corrupción y la falta de rendición de cuentas, sin dejar de lado el conflicto de interés de muchos políticos y los costos excesivos de las campañas electorales. ¿En qué momento habrá un recorte en el problema de la corrupción?