Política

Un punto a la vez

  • Punto de Inflexión
  • Un punto a la vez
  • Enrique Martínez y Morales

Hace unos días escuché a Roger Federer ofrecer, ante un grupo de graduandos, uno de los discursos más inspiradores y reveladores de su vida. 

No habló sobre sus títulos, trofeos o récords, sino de algo mucho más profundo: la derrota cotidiana, la fragilidad del instante y la importancia de seguir adelante aun cuando las cosas no salen como esperamos.

Federer no es solo un gran tenista; es una figura histórica del deporte mundial. Jugó más de 1,500 partidos profesionales, triunfando en el 80% de ellos. 

Sin duda, un dato que impresiona. Pero el que realmente sacude es otro: en esos encuentros efectuados, solo ganó el 54% de los puntos disputados. 

Dicho de otra manera, incluso uno de los mejores atletas de todos los tiempos, perdió casi uno de cada dos puntos que jugó.

Cada punto, decía Federer, importa muchísimo… hasta que termina. Una doble falta, una boleada intensa o un golpe magistral valen exactamente lo mismo: un punto. 

Nada más. Nada menos. La diferencia no está en lo que ya pasó, sino en lo que hacemos después. La clave está en soltar rápido, en no cargar el error al siguiente saque, en no permitir que un instante defina toda una historia.

En la vida ocurre lo mismo. No ganamos todos los días, no acertamos siempre, no brillamos en cada intento. 

Y, sin embargo, el verdadero riesgo no está en fallar, sino en quedarnos atrapados en el tropiezo, en permitir que el pasado secuestre el presente o predisponga el futuro.

Federer les habló de una mentalidad forjada con el tiempo: aprender a dejar ir. Dejar ir la frustración, la euforia excesiva, la autocrítica paralizante. 

Vivir plenamente el punto actual, pero al terminar, debemos volver al presente y poner toda la atención en el punto que sigue, en el paso inmediato, en la oportunidad que aún no se juega.

Porque la grandeza no se edifica con golpes espectaculares aislados, sino con la capacidad de volver a intentarlo una y otra vez. Una decisión consciente de seguir adelante, aun cuando el marcador no favorece.

En la vida como en el tenis, no se tiene que triunfar en todos los puntos para ganar la partida ni para trascender. 

Necesitamos aprender a perder sin rendirnos, a equivocarnos sin detenernos y, sobre todo, a jugar un punto a la vez.


emym@enriquemartinez.org.mx

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.