Que más tardó el morenista Carlos Alberto Ventura de la Paz en subir a sus redes un mensaje de despedida como alcalde de Atoyac, agradeciendo a Dios que le hubiera concedido el honor de su vida con ese cargo, que los agentes de la Policía Ministerial de Investigación de Veracruz en detenerlo apenas salía del palacio de gobierno con la acusación de nexos con la delincuencia organizada y homicidio doloso, derivados de un hecho en abril y un enfrentamiento en octubre de 2025, por lo que ya duerme en el penal de Amatlán de los Reyes.
Que la presidenta Claudia Sheinbaum retomará sus actividades en el segundo día del nuevo año para encabezar la conferencia matutina desde Palacio Nacional, después de interrumpir el ejercicio dos días, además de que prevé reanudar sus giras por el país en Tlaxcala, para visitar el avance de la obra del campus de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, que es parte del proyecto para construir más institutos educativos que queden cerca de casa.
Que Sandra Cuevas, ex alcaldesa de Cuauhtémoc, dio a conocer sus propósitos de Año Nuevo, entre los que destacan “iniciar estudios en periodismo”, el estreno de su película Amor y poder: Sandra Cuevas y hasta la “gran presentación” de un proyecto 2026 “contra la oposición” como su plataforma política, por lo que no pocos se preguntaron si será acaso que este controvertido personaje se irá a Morena, donde ya sabemos que caben tirios, troyanos y algo más.
Que este primero de enero, a diferencia de otros años, la Plataforma Nacional de Transparencia de más de una decena de estados y hasta la FGR, que encabeza Ernestina Godoy, se negaron a recibir solicitudes de información a través de ese instrumento tecnológico y quedaron en stand by, sin que detallaran si será hasta hoy cuando las acepten, algo que no ocurría antes de la reforma en materia de acceso a la información, que entró en vigor en marzo del año pasado, pues al final de cuentas se trataba de un proceso automatizado que no distinguía días festivos.