Que hay novedades en la administración de Betzabé Martínez Arango. La alcaldesa de Gómez Palacio ya trae bajo el brazo el anuncio de que este mismo mes podría arrancar la tan llevada y traída nueva Academia de Policía municipal. Pero la verdadera modita del asunto no es la formación de uniformados convencionales, sino la aparición de una especie en extinción en los cruceros: la Policía Vial.
Y es que la edil morenista dejó a más de un reportero rascándose la cabeza cuando se le cuestionó si estos nuevos guardianes del asfalto vendrán armados hasta los dientes o si solo contarán con su acostumbrado silbato y bloc de multas. Lejos de despejar la duda, la munícipe tiró la pelota a la cancha federal: “Ya lo marcará la norma, estamos trabajando en ello con el Secretariado Ejecutivo”.
Que en el Congreso del Estado les volvió a caer el chiquito judicial. Resulta que tras las vueltas y rodeos de los amparos en la Sala Regional Monterrey del TEPJF, el Tribunal Electoral de Coahuila tuvo que definir bien las fechas. La sentencia dejó claro que Fernando Rodríguez González se queda bien sentado en la curul en lugar de Antonio Flores Guerra. Y no es solo un ratito: la suplencia “subsiste” para todo este periodo ordinario de sesiones que arrancó el 1º de septiembre de 2026. Así que al diputado propietario no le va a quedar de otra que ver las sesiones por televisión, pues la ley prohíbe tajantemente que despachen dos al mismo tiempo. ¡A esperar si el Congreso le mete mano al acuerdo o si mejor se quedan tranquilitos!
Que a Rubén Moreira le ha dado últimamente por voltear la mirada hacia el sur para ponerse la camiseta de ecologista. Muy preocupado anduvo exigiendo declaratorias de emergencia, apoyos extraordinarios e infraestructura de alivio para los productores del campo en Guerrero, golpeados brutalmente por la falta de lluvias.
El detalle que no pasó desapercibido entre los corrillos del Palacio Legislativo es que, al priista, la memoria y la brújula le fallan cuando la bruma baja al norte. De Coahuila, su propio feudo y tierra que gobernó, no ha dicho ni esta boca es mía, a pesar de que el próximo ciclo agrícola en la entidad está en serio riesgo de desvanecerse justamente por la sequía pertinaz que castiga a las presas y campos del estado.
Quienes conocen el paño comentan que hablar de Guerrero rinde reflectores frente a la tribuna nacional, pero meterse con la crisis hídrica coahuilense no sería inteligente. En el ajedrez político, la sed se mide con distinto rasero.
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