Que desde la Ciudad de México se escuchó el eco rumbo al norte. La senadora morenista Lilia Margarita Valdez decidió no esperar los tiempos formales y se destapó para buscar la candidatura de Morena al gobierno de Durango en 2028. Dijo ir por un proyecto para sacar al estado del aislamiento y del endeudamiento, y para que ahora sí “se cumplan las promesas”. En Morena ya hay quien toma nota: el proceso todavía está lejos, pero los posicionamientos ya arrancaron.
Que los dichos del gobernador, de Durango Esteban Villegas Villarreal, quien afirmó que “a la única que le entregaría el estado es a Marisol”, en clara alusión a su esposa y titular del DIF, Marisol Rosso, no pasaron desapercibidos. La senadora Valdez respondió con firmeza: en Morena, dijo, no creen en herencias ni concesiones. “Sabemos luchar”, subrayó, dejando claro que la ruta será a ras de tierra y sin favores del poder.
Que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, se reunió exclusivamente con el gobernador Manolo Jiménez, su equipo de seguridad estatal y el alcalde de Torreón, Román Alberto Cepeda. El mensaje fue claro: hay una coordinación sólida entre Federación, Estado y Municipio. La presencia del alcalde lagunero en la mesa de trabajo confirma que Torreón es pieza clave en la estrategia de seguridad regional y que el trabajo en equipo está dando resultados.
Durante la visita de Omar García Harfuch a Torreón, no pasó desapercibido que el encuentro principal se realizó con el gobernador Manolo Jiménez y el alcalde Román Alberto Cepeda.
Para algunos, es una señal de reconocimiento. La Federación apostó por quienes hoy encabezan la coordinación operativa en seguridad, demostrando que Torreón se mantiene como prioridad en la agenda nacional y que el trabajo conjunto entre niveles de gobierno va por buen camino.
Que en la tradicional partida de rosca del PRI, organizada por Verónica Martínez, no cabía ni un alfiler. Funcionarios estatales, municipales, regidores y uno que otro suspirante se dieron cita no sólo para partir el pan, sino para empezar a repartir posiciones. Entre el “Feliz Año” y los abrazos, ya se escuchaban los clásicos coros de campaña: “¡Sí se puede, sí se puede!” y “¡Vamos a ganar!”. Y eso que todavía ni arrancan formalmente los procesos.
Que el momento más divertido vino cuando varios invitados sacaron el famoso Niñito Dios de la rosca. Entre risas y miradas cómplices, alguien soltó: “Ojalá fuera candidatura o, de perdida, suplencia”. Porque en política, hasta las bendiciones se miden en cargos. Lo cierto es que más de uno ya anda rezando no por tamales, sino por boletas.
La anfitriona, Vero, estuvo bien arropada por el diputado Felipe González, su secretario general, además de regidores y cuadros priistas que no pierden oportunidad de tomarse la foto y mandar el mensaje: el PRI sigue vivo y con ganas de regresar a la boleta. Casa llena, discursos motivadores y sonrisas estratégicas, señales claras de que 2026 ya se cocina desde la rosca.
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