Que ya es oficial. Juan Pablo Hernández, titular de la Secretaría de Seguridad del Estado, confirmó lo que muchos temían: la fuga de 23 reos en Puerto Vallarta fue estratégica en medio del caos. Un custodio muerto, un portón derribado a balazos y 23 criminales en la calle. Esta crisis penitenciaria pinta una radiografía de un estado sitiado. Mientras el gobierno federal despliega tropas, el crimen organizado demuestra que también sabe mover sus piezas. El miedo aún patrulla las calles.
Que es cierto que la política a veces se ve opacada por intereses personales y de partido, pero momentos como el que vive Jalisco son cruciales para que los líderes políticos demuestren su compromiso con el país y su gente. La coordinación es fundamental para mantener la estabilidad y la seguridad en el país. Ahora, la pregunta es: ¿estarán los políticos a la altura de la situación? ¿Se darán cuenta de que hay momentos importantes para el país que van más allá de sus intereses personales? Solo es cuestión de horas para saberlo, pero lo que es seguro es que la ciudadanía está atenta a sus acciones.
Que el senador Clemente Castañeda ha expresado su reconocimiento a las Fuerzas Armadas de México por su valentía e inteligencia en el operativo de seguridad reciente. También ha enviado sus condolencias a las familias de las víctimas inocentes y a los seres queridos de los elementos de seguridad que perdieron la vida en cumplimiento de su deber. Su mensaje destaca la importancia de la coordinación entre las autoridades para recuperar la seguridad y proteger a la gente.
Que los estragos de la parálisis de la vida económica estaban siendo más duros que los daños del domingo a las vías de comunicación. Ahora, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, intenta recuperar la normalidad y el control en Jalisco. La reactivación económica y el regreso a clases son pasos estratégicos, pero nadie puede confiarse.