Que una de las cosas que ha traído el Mundial de Futbol en puerta, además de la “manita de gato” en algunas áreas visibles, ha sido el reforzamiento de la seguridad, pues nadie quiere que se presente algún sobresalto en plena fiesta. Uno de los puntos neurálgicos son los nodos de transporte, como el Aeropuerto Internacional de Toluca, que ahora sí espera el arribo de un número considerable de pasajeros, a juzgar por los preparativos.
Ahí han implementado diversas medidas, además de llevar a cabo simulacros como el de toma de rehenes y, ayer, de una emergencia de ataque radiológico… nada está de más. Al parecer, a este paso solo falta que presenten y ensayen su plan en caso de una invasión extraterrestre, con abducción de pasajeros, y todo estará listo para la patada inicial.
Que en el Instituto Electoral del Estado de México se presentó un estudio de selección de candidaturas del Poder Judicial que concluyó la necesidad de asignar tiempos y capacidades acordes con la magnitud del proceso, crear una plataforma única y estandarizar requisitos para todos los casos. ¿La traducción será “menos prisas, menos improvisación y menos caos en las reglas”?… Ojalá, si no es mucho pedir, se postergue o no lo del 2027.
Que llamó la atención que la Arquidiócesis de Toluca haya decidido que, en el marco de este 8 de marzo, como un acto de “respeto y prudencia” la Catedral Metropolitana de Toluca no realizará la celebración de la misas en horarios coincidentes con la marcha feminista. De por sí la feligresía no veía con buenos ojos los postulados del ala radical de ese sector, estará de verse la reacción a estas medidas, aunque ciertamente responden al sentido común para llevar la fiesta en paz.
Que con aquello de tantas empresas patito de seguridad privada, ahora se revela un filón interesante, en el cual estas pudieran estar infiltradas por el crimen y protegidas por funcionarios. Al menos es lo que puede leerse luego de que tres del área jurídica de la Secretaría de Seguridad estatal fueron detenidos tras investigaciones de la Operación Enjambre, que detectaron probables irregularidades precisamente en los procesos relacionados con empresas de seguridad privada.