Que la Coparmex Hidalgo, encabezada por Luis Fernando Garrido Ramírez, expresó su rechazo al llamado “Plan B” electoral al considerar que genera incertidumbre para la inversión. Para el empresario el argumento central no es tanto el contenido de la reforma, sino el momento pues demasiados cambios en poco tiempo mueven el piso, justo cuando el ánimo de inversión apenas ronda el 35 por ciento aunado a que hay temas más apremiante que el país necesita que se atiendan incluso desde lo legal..
Que ya enviaron cartas a senadores hidalguenses para fijar posición, aunque hasta ahora según dicen no han recibido respuesta, lo que no sería una novedad, en un intento por incidir en la discusión legislativa. E insistieron en que antes de modificar reglas electorales, el país debería enfocarse en seguridad, certeza jurídica y Estado de Derecho, factores que consideran clave para atraer capital. Desde la iniciativa privada la preocupación apunta a otra cosa: no tanto qué se cambia, sino la incertidumbre que generan los cambios constantes.
Que desde el INE volvieron a encender focos de alerta sobre la elección del Poder Judicial. La vocal ejecutiva en Hidalgo, Ma. del Refugio García, insistió en que no es viable realizarla el mismo día que las elecciones constitucionales pues el problema no es sólo técnico, sino de fondo: dos procesos distintos, con reglas distintas, donde en uno participan partidos y en otro no, lo que podría generar confusión entre los votantes y complicaciones en casillas. A ello se suma la carga operativa para funcionarios electorales y la posible saturación en la logística, lo que pondría en riesgo la claridad del proceso y la confianza ciudadana en los resultados finales.
Que además está el factor logístico ya que el mismo día se tendrían que instalar casillas diferenciadas y mantener la misma cobertura, lo que implicaría más carga operativa y, en algunos casos, obligar a la ciudadanía a trasladarse a distintos puntos para emitir su voto. El riesgo mayor, advierten, es el desinterés, dada la baja participación en ejercicios como la elección judicial o consultas, frente a cifras más altas cuando hay elecciones concurrentes bien estructuradas.