Que nuevamente el director del SIAPA, Ismael Jáuregui, cancela su comparecencia en el Congreso del Estado, justo cuando Jalisco busca financiamiento por 25 mil millones de pesos para enfrentar la crisis del agua. La oposición exige el diagnóstico que pidieron hace más de un año, pero el organismo prefiere enviar cartas en lugar de sentarse a dialogar. Mientras, el secretario general de Gobierno, Salvador Zamora, anuncia mesas de trabajo con la Federación, pero los diputados advierten: sin proyecto completo no habrá respaldo a nueva deuda. Esta ausencia se suma al historial de evasivas del SIAPA ante el Legislativo. ¿Financiamiento sin transparencia?
Que hay otra cara de la moneda. Antes de irse, Antonio Juárez Trueba entregó el diagnóstico. Esa información la tienen los legisladores desde hace meses. ¿Entonces qué buscan con tanto teatro?, dicen desde Jalisco. La narrativa de que el SIAPA no rinde cuentas es falsa, la acomodan para fingir que el Congreso es el salvador, eso dicen. El diálogo es de dos vías, no de dedazos desde el Legislativo. Cuando haya condiciones reales, se irá. Mientras tanto, los 5 mil millones de pesos ya están en obra: nuevo tren en potabilizadora 1, bypass de La Calera y saneamiento en Las Pintas. Los 20 mil millones de pesos restantes son para el acueducto y ampliación de las tres plantas. Dicen desde el centralismo: no confundamos: la solución se construye ejecutando, no con comparecencias para la foto.
Que vecinos de la Americana hicieron 50 pruebas y los resultados son claros: mercurio, coliformes y ausencia total de cloro. El agua llega turbia, con mal olor y en muchas casas ni siquiera sale. Llevan meses así y las lluvias solo agravaron la situación. Ya no pueden ni cepillarse los dientes con agua de la llave. Lo que piden no es confrontación, sino solución: agua limpia, no promesas. Es momento de que autoridades y ciudadanía trabajen juntos. El diagnóstico ya lo tienen los vecinos, ahora falta voluntad institucional para actuar. No se trata de señalar, sino de sumar. Porque en pleno 2026, ninguna familia debería estar comprando garrafones para lo más básico.