Que lo que pasó en Sinaloa ya impactó en Jalisco. La gobernadora interina Yeraldine Bonilla se enfrentó con el general Santos Delgado Soto, comandante de la Novena Zona Militar, quien la acusó de ser coparticipe del desbarajuste en la entidad del norte y sin pelos en la lengua de tener ligas políticas con criminales. Su veredicto: él pidió su cambio. ¿Y quién llega a Sinaloa? El general Julio Islas Sánchez, el militar que dio buenos resultados en Jalisco contra el crimen organizado y puso en jaque a toda la clase política local que se negaba a coordinar esfuerzos. Pero el movimiento no para. Este martes, en la XV Zona Militar en Zapopan, asume el general Juan Torres Torres. Un militar que, según las referencias, también trae buenas cartas en el combate al crimen. Jalisco, otra vez, será el termómetro. Sinaloa se reacomoda, Jalisco se mueve. Los generales toman posiciones.
Que esto no puede ser una nota más. A días del Mundial, en Jalisco las buscadoras encuentran un crematorio todavía humeando, con olor a carne quemada y llantas como combustible. Es un horno activo, descubierto por civiles porque la autoridad no llegó. El Rancho Izaguirre ya había destapado el horror, pero Lagos de Moreno debería ser escándalo nacional. Si eso no es un termómetro de la descomposición, ¿qué más falta? Y mientras, las buscadoras tienen que parar para no contaminar evidencias porque temen que la fiscalía de Salvador González de los Santos les cancele la búsqueda. Eso es inaudito. De cara al Mundial, esto no puede normalizarse ni venderse como logro. No es un crematorio: es un fracaso en vida real.
Que por fin se etiquetó dinero para las mujeres cuidadoras, esas que nadie ve hasta que faltan. La diputada Gabriela Cárdenas metió el diente desde el Congreso con el primer Sistema Integral de Cuidados del país. Eso ahora son 58 millones de pesos para el programa Reto que se presenta hoy. Activación física, psicología, nutriólogos, empoderamiento, pero en colonias, no en PowerPoint. Habrá que ver si la lana no se pierde. Por lo pronto, pasaron de las ocurrencias a los hechos. Eso ya es ganancia.