El EZLN convocó el pasado 1 de marzo a las “Jornadas de pensamiento crítico, arte, resistencia y rebeldía “ResignARTE u OrganizARTE” dirigidas a personas, colectivos y organizaciones simpatizantes de su movimiento.
A través de una comunicación difundida en su página www.enlace.ezln.org.mx, el Subcomandante Insurgente Moisés, anunció que durante estas actividades “se tratará de exponer experiencias artísticas, organizativas y de acción frente a la tormenta que padece el mundo”.
“La tormenta” no es un diagnóstico abstracto de los zapatistas, sino su alusión a un mundo en crisis y pleno reordenamiento autoritario, a costa de invasiones, guerras y amedrantamientos, donde las potencias se disputan el control regional, los organismos globales pierden relevancia y la economía se vuelve, cada vez más, instrumento de poder y despojo. En un vértigo así, proyectos como el zapatista, que han luchado al margen del sistema emergen, no como alternativa total, pero sí como invitación a buscar organizar de otras formas la vida.
En su comunicado, el vocero zapatista plantea la disyuntiva de manera directa: “Ante la brutalidad de la tormenta, aparecen dos opciones o caminos: uno es resignarse, rendirse, pues… el otro es organizarse y luchar para la resistencia y la rebeldía”.
La iniciativa se divide en tres momentos. El primero se realizará este 2, 3 y 4 de abril en el CIDECI de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, con una serie de charlas tituladas “La Tormenta dentro y fuera, según las comunidades y pueblos zapatistas”.
Un segundo momento tendrá lugar en agosto, con un “Encuentro todas las Artes” y la primera parte de un “Encuentro Mundial de Resistencias y Rebeldías”, cuyas fechas precisas y sede están por definirse. La segunda parte de este mismo encuentro internacional se realizará entre diciembre de 2026 y enero de 2027, también con días y sede pendientes.
“La situación actual no da para la lucha individual”, dice el dirigente zapatista al gran maestro del teatro mexicano, Luis de Tavira, en una carta pública posterior al anuncio de las jornadas de 2026. “Distintos, diferentes, el cada quien según geografía, su calendario, su modo -continúa Moisés-, nos hacemos iguales al reconocer al criminal y en la lucha para derrotarlo. Lo que queremos es otro mundo donde estemos cabal. No todos iguales como copias, no todos con el mismo modo, sino cada quien lo que es y quiere ser, pero sin oprimir al diferente, sin tratar de hacerlo igual a nosotros, sino que respetando al que no es como nosotros. Un mundo sin explotación, sin represión, sin robos, sin desprecios”.
Frente a la situación global, esta disyuntiva no es retórica. “Diles que tenemos que resistir, tenemos que rebelarnos, tenemos que vivir”, pide el vocero zapatista al hombre de escena que alguna vez me contó que eligió no ser lo que esperaban de él
Y sí, hay que fijar una posición. No como consigna, sino como forma de sobrevivir al mundo.