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A la gente le gusta el drama

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SERIE PERIODÍSTICA “EL BOXEADOR QUE NO QUERÍA SER JULIO CÉSAR CHÁVEZ”/ROUND 3

Saúl 'Canelo' Álvarez en entrevista. Especial
Saúl 'Canelo'Álvarez en entrevista. Especial

Saúl Canelo Álvarez pertenece a una generación muy diferente a la de Julio César Chávez. A lo largo de la entrevista, insiste en cuestionar el arquetipo del boxeador que viene de abajo, se convierte en campeón mundial, acumula dinero y fama para luego perderlo todo.

“Julio vio lo de otros peleadores y conoció historias de otros peleadores que llegan a tenerlo todo y se les acaba y siguen el mismo patrón. Creo que esa es la mentalidad que suele tener el peleador. Acabar e irse de fiesta o lo que quieras y se quedan sin nada otra vez. Es un patrón que siguen los peleadores y eso es lo que me gustaría cambiar en la mente de los próximos campeones o los próximos peleadores que vengan, que no nomás es pelear, ganar e irte de fiesta y acabarte todo tu dinero y quedarte otra vez sin nada”.

—¿Tienes una rivalidad especial con Julio César Chávez?

—Nunca va a haber un Julio César Chávez, nunca va a haber un Gilberto Román, nunca va a haber un Sal Sánchez, nunca va a haber otros como ellos. Mi admiración y respeto a Julio, porque hizo muchos récords, los cuales son importantísimos y yo jamás he estado en competencia con eso.

Obviamente quiero ser uno de los mejores en la historia del boxeo mexicano y párale de contar, pero estar en competencia con él, con una persona como él, no me interesa, porque sé lo que logró y sé que sus logros y sus récords que tuvo. Nadie va a ser como él jamás.

—Pero tú quieres ser uno de los mejores boxeadores mexicanos de la historia…

—Sí, pero la competencia es buena. Porque te pones parámetros como él en todo lo que hizo. A él lo consideran como el mejor de la historia de México y te pones parámetros.

—¿Cómo qué parámetros?

—Los parámetros son los logros. Yo creo los números, los logros, esos no mienten, los campeonatos, los pesos... 

—¿Cómo van ahorita en eso? 

—No, no sé, no tengo ni idea, para que me entiendas… 

—¿No? 

—Yo la verdad es que no sé cuántas peleas de campeonato he peleado. Obviamente sé que he sido campeón en cuatro divisiones, pero muchas cosas ni pongo atención. Yo nomás estoy enfocado… Eddy, mi entrenador, es el que se sabe toda la historia de los récords de todo esto. 

—¿Tu esquina o tu entorno no alienta una competencia? 

—No, tampoco, nunca. Siempre hemos sido muy respetuosos con eso. Por eso siempre le digo a los que vienen de abajo, que vienen empezando: enfócate en lo que tú haces, porque mucha gente se enfoca en otras personas, en lo que hicieron o lo que están haciendo, o si tiene más, si tiene menos, si le va mejor… Se desenfocan así en lo que están haciendo ellos.

Yo en lo personal nunca en mi vida he hablado mal de alguien, nunca en mi vida me he enfocado en alguien más. Nunca en mi vida he tratado de minimizar a nadie más. Siempre me he enfocado en lo mío y por eso me ha ido muy bien, porque siempre he estado enfocado en lo mío, no en lo que está haciendo el otro, en si tiene más, o si tiene menos, o si está haciendo más o si está haciendo menos.

Hay que respetar y saber que para todos sale el sol. Enfocarte en lo tuyo, porque toda esa energía que le pones a la otra persona, pónsela mejor a lo que tú quieres hacer. En mi esquina somos iguales, nunca hay competencia con alguien, digo, si va a ser mi rival, pues si no es muy diferente, pero competencia de querer ser o quererle quitar el trono a alguien de récords, eso no. Siempre nos enfocamos en lo que nosotros estamos haciendo.

—Julio es como Pedro Infante, alguien con una personalidad tan poderosa que refleja muchos de los dramas del mexicano, mientras que tú tienes una imagen sana frente al arquetipo o cliché del boxeador que carga siempre con una tragedia a cuestas.

—Yo he tenido mis cosas, mis tragedias y todo, pero no me victimizo, es la diferencia. Al final de cuentas son cosas que pasan porque tienen que pasar y uno tiene que seguir adelante. No me ando victimizando, diciendo que me pasó esto o lo otro, jamás en la vida. Yo no voy a ser como Julio César Chávez, nunca de su carácter. No soy como él, que grita. Somos dos personalidades diferentes, entonces, creo que mucha gente busca más esa parte del drama de lo que pasa en todo o como son todo este tipo de historias.

—¿No te gustaría tener esa identificación que tiene Julio con la gente?

—Yo me siento bien. Cuando Julio César Chávez estaba peleando siempre tenía divisiones. Todo mundo tiene sus divisiones, el que te diga que no es mentira, el que está en la cima genera divisiones. Está el que te quiere, el que no te quiere, el que dice que eres bueno, el que dice que no eres bueno, siempre existieron... No sé cuánto tiempo tienes haciendo esto que estás haciendo de Chávez, pero si te pones a buscar, seguro que en ese entonces decían de él muchísimas cosas. Cuando estás en la cima, así pasa, es normal.

—Por lo que me cuentas, tú buscas alejarte del drama que suele encarnar la figura del boxeador…

—Cada uno tiene su personalidad y mis respetos para todos. Como te digo, yo no quiero ser el típico boxeador que hizo mucho y luego se quedó sin nada. Quiero que la nueva generación vea que es diferente. Yo salí del barrio, vendía paletas en los camiones y todo, pero no porque salí de ahí me tengo que quedar ahí. Yo quiero aprender. A mí me gusta seguir aprendiendo, entre más aprendo, más entiendo que no sé nada.

Salí del barrio y salí de donde quieras que haya salido y yo puedo ir al barrio y cotorrear con ellos, con quien sea igual, de la misma manera, pero yo no me quiero quedar ahí. Yo quiero crecer y que mis hijos crezcan y que vivan totalmente otra vida a la que yo viví. No digo que fue mala, ni digo que mucho menos, pero que aprendan otro tipo de cosas, que vayan a la escuela. Yo no fui a la escuela, hasta segundo de secundaria. Que ellos sí vayan a la escuela, que se nutran, que sepan muchas cosas.

Como te digo, puedo ir al barrio y platicar con él… con quien sea, a lo que sea me acoplo y lo que me pongas a hacer lo sé hacer, porque todo lo hice desde niño. En todos lados: trabajé de albañil, de paletero, en granjas, en todo, en todos lados trabajé: quebrando piedra... Todo lo que me pongas a hacer lo sé hacer. Pero una cosa es que sepa hacer todo y que venga del barrio y que ahora que estoy acá, que puedo tener la oportunidad de vivir otras cosas, de aprender otras cosas, a quedarme ahí. Creo que no es lo más inteligente.

Para mis hijos, yo quiero una vida diferente. No digo que fue mala, pero tienen diferentes oportunidades. Creo que eso es lo que deben de ver todos los que quieren salir adelante. El poder sobresalir, el poder superarse, el vivir otras cosas, el aprender otras cosas, aprender es lo que más debes hacer.


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Diego Enrique Osorno
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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