Sociedad

El Museo y la urgencia ambiental

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  • El Museo y la urgencia ambiental
  • Daniel González Romero

No obstante han pasado varias semanas, creo importante comentar sobre la colocación de la "primera pieza" del Museo de Ciencias Ambientales (MCA) de la Universidad de Guadalajara. Proyecto calificado como la "joya de la corona" del ahora Distrito Cultural Universitario. Los objetivos sociales, educativos y otros más del museo, significan, sin duda, un paso importante hacia la necesaria toma de conciencia respecto de los comportamientos y la acción colectiva, especialmente de los intereses particulares e institucionales que impactan la calidad del medio ambiente y su vinculación con el problema del cambio climático. Ese lugar de concentración de actividades culturales (cine, teatro, conciertos, exposiciones, congresos, comercio, etc), forma un conjunto edificado, sin duda ya en el presente, de dimensión y proyección internacional y representa un aporte especial de innovación para el desarrollo del área urbana local y regional. Ese proyecto es un ejemplo, a pesar que para algunos de sus críticos pareció utópico. El Museo será, sin duda, un espacio de proyección social y educativa en la región y en el país.

Algunas cifras expresan la importancia presente y futura del MCA, que representa una aportación positiva a un controvertido y complejo problema mundial. En el último siglo se han utilizado, para construir el espacio habitable moderno de la humanidad, más o menos, 110 trillones de toneladas de concreto. Se encuentran 8 millones de toneladas de plásticos esparcidas por el mundo, muchas de las cuales tardaran más de un siglo en procesarse. Los desperdicios-basura electrónicos, que son altamente contaminantes y peligrosos, se acumulan y manejan casi sin control. En México, las compañías mineras siguen depredando y contaminando enormes extensiones de la geografía del país. Las empresas industriales, como en Jalisco, siguen tirando sus deshechos tóxicos a los ríos: ejemplo la cuenca río Lerma-Santiago y las poblaciones de Juanacatlan y de El Salto; recordemos la muerte de un niño y el buche que nunca se realizo. En esos municipios por décadas han aumentado los decesos por cáncer, demostrado en estudios conocidos por las autoridades y los empresarios.

En nuestro contexto, en la llamada área metropolitana, se siguen enviando los deshechos al desagüe, de allí a ríos y el mar. El Imeplan intenta enfrentar el problemas, proponiendo el mismo sistema de hacer ciudad, cuando es ya imperioso cambiar de método, más allá de pensar en infraestructuras, edificios e intereses particulares. Los denominados "desarrolladores" (vaya ambigüedad), continúan invadiendo cauces, sin entender lo que se estudia ahora como cuencas hidro-urbanas, desapareciendo zonas de producción agrícola (Tesistán). Esos mismos intereses son los que, protegidos por autoridades y representantes "del pueblo", han boicoteado en el Congreso del país, desde todos los partidos, la aprobación de la Ley General de Ciudades y Territorio. Lo cierto así, es que estamos frente a un urgente cambio de vía y de reparación ambiental. ¿Que significa todo esto ante el cambio climático, la contaminación, la salud de la población, la calidad ecológica del planeta, los daños colaterales y los delitos contra la humanidad? Bienvenido el Museo.

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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