Política

El “Plan B” y los regidores

  • De buena fuente
  • El “Plan B” y los regidores
  • Cristina Gómez

El “Plan B” reabrió un debate incómodo: ¿Para qué sirven realmente los regidores? La propuesta de limitar los cabildos a una sindicatura y hasta 15 regidurías surgió bajo la bandera de la austeridad, y en estados como Tamaulipas los números parecen darle la razón.

El ajuste implica un ahorro millonario en la nómina, y en tiempos de presión presupuestal, el argumento es políticamente atractivo. Pero el problema de fondo no es contable, es institucional.

El cabildo, en teoría, es un espacio de deliberación, contrapeso y vigilancia del gobierno municipal. En la práctica, opera como una extensión del poder del alcalde.

Los regidores llegan en planilla, responden a lógicas partidistas y no a una base ciudadana propia. El resultado es predecible: sesiones sin un debate de altura y decisiones que llegan ya planchadas. El gobierno colegiado existe en la ley; en la realidad, rara vez se ejerce.

Ahí es donde la reducción de regidores corre el riesgo de quedarse en la superficie. Porque disminuir el número no corrige por sí mismo la falta de autonomía, ni garantiza mejores perfiles, ni fortalece la rendición de cuentas. Incluso puede producir el efecto contrario: menos voces en un órgano que ya de por sí delibera poco. El ahorro es tangible; la mejora democrática, no necesariamente.

Son representantes populares que operan fuera del radar público. Y cuando no hay visibilidad, tampoco hay exigencia. El cargo existe, pero la relación con la ciudadanía es débil, intermitente o inexistente.

Por eso, más que cuántos regidores debe haber, la discusión de fondo es qué tipo de cabildos se quieren. Si la lógica sigue siendo la de cuotas políticas, disciplina partidista y nula rendición de cuentas, el recorte será solo un ajuste administrativo. Pero si se acompaña de mecanismos de evaluación, transparencia y vinculación obligatoria con la ciudadanía, entonces sí podría convertirse en una reforma con impacto real.

Al final, la pregunta no cambia con el “Plan B”: ¿Los regidores están para representar a la gente o para acompañar al presidente municipal? Reducirlos puede ahorrar dinero. Hacer que cumplan su función, eso sí cambiaría la forma de gobernar.


Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.