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Lo amó antes de conocerlo, porque fue deseado.
Esperanza Brito de Martí

Este epígrafe está colocado en el monumento a la Madre en la ciudad de México, a sus instancias. Esperanza Brito de Martí (1932-2007) venía de una familia de librepensadores. Su padre, Rodulfo Brito Foucher, rector de la UNAM, y su madre, Esperanza Moreno, activista feminista. Lo cual indica generalmente por qué nos volvemos buenas personas.

Si nuestra formación se da en el respeto del oro y en la igualdad social, es posible que día a día vayamos realizando actos con esta impronta grabada en el primer momento familiar. Sin embargo, el hogar de Esperanza le daba el auspicio de una educación al igual que la del hombre, pero eran muy conservadores en otro sentido. De hecho, su madre es quien advierte un día que eso de servir en la casa sin salirse de ella y sólo vivir para la familia, resultaba muy pesado.

Se hace activista femenina entonces involucrando a su hija, que pronto advierte también ella que casarse y tener hijos no ocupa la vida entera y si nos reducimos a ello dejamos de lado nuestro propio ser.

Así que siguiendo el ejemplo de su madre, se lanza a la aventura de vivir en la esfera pública. Primero como reportera en sociales y luego poco a poco ascendiendo en relación crítica y rigor, y llegando a la tribuna de Siempre, entre otras publicaciones que le abren sus puertas.

Defensora inalienable de los derechos humanos y sobre todo los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, debía ser periodista para defender tantas novedades. Pero también adherir a mujeres de la talla como Alaíde Foppa, en la tarea de crear y sostener una de las primeras publicaciones de carácter feminista en América Latina como fue la revista Fem, cuya desaparición coincide con la de Esperanza.

Fundadora del Movimiento Nacional de Mujeres, cofundadora de la Coalición de Mujeres Feministas, coordinadora editorial de Publicaciones Continentales de México, encabezó las primeras protestas en los años setenta por la muerte de mujeres a causa del aborto. También encabezó en los ochenta la demanda de la Ley por una Maternidad Libre y Voluntaria. Renegó de todas las limitaciones impuestas a las mujeres peleando día a día por sus derechos, resumido en la premisa: dejar que las mujeres tomemos nuestras propias decisiones.

Impulsó el primer Centro contra la Violencia en la capital. "La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal ya había fundado el Centro de Terapia de Apoyo para Víctimas de Violación, cuando el procurador de Justicia del DF, aceptó fundar con nosotras el CAVI, el Centro de Atención a la Violencia Intrafamiliar, cuya primera directora fue Bárbara Yllán", cuenta Esperanza Brito.

"En 1976, año en el cual se escribió y discutió a nivel nacional e internacional mucho sobre el tema del derecho al aborto, organizamos la Primera Jornada Nacional sobre el Aborto, que concluyó con el primer documento feminista mexicano a favor de la legalización del aborto", también recuerda.

Su lucha feminista se caracterizó por el repudio sistemático a todo tipo de violencia contra las mujeres. El derecho a tener derechos: en la política y en la esfera pública social, cultural, económica, con la misma participación que los hombres sean asambleas, mítines, o en los cuerpos legislativos.

Acaso lo que la pinta de cuerpo entero es su permanente crítica y autocrítica. Ya había criticado el tono conservador de la educación que le dieron sus padres y después criticaría a las mujeres o grupos que se alinean con partidos políticos. Reclamaba que debíamos ser libres de influencias y partidismos porque de otro modo iban a atraparnos en sus propios intereses.

La enorme responsabilidad ética que se procuró a lo largo de su vida no le impidió formar su hogar y dar a luz a cinco hijos, dos hijos y tres hijas. Tampoco a verlos crecer, casarse, darle nietos y nietas, y multiplicar así la alegría en torno a ella.

Su reportaje Cuando la Mujer Mexicana quiere, puede, le valió el Premio Nacional de Periodismo en 1973, publicado en la revista Siempre, cuyo título dice de ella más de lo que pudiéramos agregar aquí.

Muere en 2007, acaso con la alegría entre otras cosas, de haber denunciado tantos textos con contenidos discriminatorios a lo largo de sus años feministas.

coral.aguirre@gmail.com

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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