Este fin de semana, en Zacatecas se hallaron 16 cuerpos y el reporte de dos asesinatos en distintas zonas en tres municipios. El primer hallazgo fue en el municipio de Fresnillo, donde se encontraron diez cuerpos envueltos en cobijas sobre las calles de la comunidad Pardillo III, ubicada sobre la carretera estatal número 60, casi en los límites fronterizos con el municipio de Villa de Cos. Personal de emergencia fue alertado por vecinos de la zona, quienes atestiguaron que hombres armados a bordo de camionetas aventaron uno a uno los cuerpos de las víctimas mientras los vehículos estaban en movimiento, entre distancias de cinco a diez metros.
El mismo día, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas informó que seis cuerpos fueron localizados en una bodega, ubicada entre las comunidades San Pablo y Santa Elena, en el municipio de Pánfilo Natera. Los seis eran hombres y fueron encontrados suspendidos de un barandal de este inmueble.
Estos sucesos no son inéditos en los últimos quince años de violencia que ha vivido el país. Salvo una cosa. En cinco años los homicidios han aumentado cinco veces en Zacatecas. Y desde el año pasado las masacres se volvieron escándalos nacionales. Municipios se quedaron sin policías después de que más de treinta fueran asesinados, colgados en puentes, cuerpos y cuerpos tirados como amenaza. En pocas palabras, es un estado en emergencia.
Qué hemos visto hasta ahora: mayor presencia de Ejército y Guardia Nacional, que es Ejército. ¿Otra vez?
Según informó el gobernador el fin de semana: creación del plan Zacatecas 2. Cuando quieras aparentar que estás resolviendo algo, anuncia un plan con nombre.
El gobernador también informó que esta crisis es heredada. Siempre échale la culpa a otro.
Que “presumiblemente” las masacres eran producto del enfrentamiento entre grupos del crimen organizado. Se están matando entre ellos.
Y que el Presidente y el gabinete de seguridad federal están informados y atentos.
Es decir, lo que venimos escuchando de tantos gobernantes estatales y federales hace tantos años. Por cierto, ya tenemos gracias a la autoridad algunos apodos para los supuestos líderes criminales en el estado, nomás faltaba.
La misma medicina de hace décadas, le dijo esta semana a Proceso el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas. Y pues sí, aunque se enojen, ahí están los hechos. Y las tragedias.
@puigcarlos