En un pequeño pedazo del estado de Guerrero acabamos de presenciar un acto de barbarie, del ojo por ojo, de la ausencia de Estado.
Un secuestro, parte de una cadena de múltiples secuestros. Una comunidad que toma las ramas y secuestra a la madre del presunto secuestrador. Un intercambio de secuestrados y la retención de otros hasta que el gobernador, es decir la autoridad, se haga presente en el pueblo. El gobernador no quiere ir porque "no hay condiciones".
Guerrero 2016.
Escribí ayer que tal vez es momento de revisar algunas de las cosas que asumimos como irrebatibles, como aquella que es el Ejército la única manera de combatir la violencia.
El sexenio pasado, me tocó ver a militares haciendo, literalmente, de policías de tránsito en Ciudad Juárez. En esa ciudad, el Ejército fue fundamental, con la policía federal y después los programas de Todos Somos Juárez con la importantísima participación de la sociedad, para disminuir la violencia que se desató hace siete años. En Baja California, los tijuanenses al menos reconocen en el Ejército al factor que contribuyó a descender el número de delitos y homicidios hace una década.
¿Guerrero estaría peor sin el Ejército? Quién sabe, probar el contra factual es imposible.
Guerrero es hoy el estado más violento, lo viene siendo hace tiempo y es el que mayor cantidad de "bases mixtas" tiene en el país. Es decir, estas que se forman cada vez que pasa algo y que el gobierno federal anuncia una nueva movilización de fuerzas federales.
Después de Iguala la respuesta fue más Ejército y más federal. Y Guerrero cada vez está peor.
¿Es culpa del Ejército? No creo.
Pero qué tal si la situación específica de Guerrero no se soluciona con el Ejército, como la de Juárez y otras zonas del país sí.
Qué tal si cada violencia es diferente. Y por lo tanto merece respuestas diferentes.
Desde 2006 la principal estrategia, sin distinguir lugar o circunstancia —salvo excepciones como Juárez—, ha sido la movilización policiaca federal, los más. Los soldados.
Creo que viendo los saldos podríamos concluir que no ha funcionado. No en Guerrero, al menos.
Si esto se va a poner mejor, pues habría que pensar diferente. Y hacer cosas diferentes.
Twitter: @puigcarlos