El chavismo/madurismo venezolano expulsó de su país a entre 8 y 9 millones de venezolanos. Algo así como la cuarta parte de los habitantes de aquel país. Uno de los fenómenos de desplazamiento más importante del mundo, si no el que más en los últimos años.
La mayoría de ellos huyó a países cercanos en América Latina: casi tres millones a Colombia, poco más de millón y medio a Perú, 740 mil a Brasil, casi 700 mil a Chile y alrededor de 450 mil a Ecuador.
Otro medio millón se reparte en el Caribe y otra decena de países latinoamericanos que encabezan como receptores de esa migración: Argentina, México y la República Dominicana.
Otro destino favorito fue España. La cifra de residentes con nacionalidad venezolana superó los 400 mil a inicios de 2025; pero si se incluye a quienes ya poseen la nacionalidad española (por origen o residencia) y a los solicitantes de asilo, el número total de personas nacidas en Venezuela viviendo en España se aproxima a los 800 mil en 2026.
En Estados Unidos había hasta hace poco unos 610 mil venezolanos amparados por el estatus de protección temporal (TPS) que otorga autorización de trabajo y protección contra la deportación y más de 117 mil personas habían ingresado por el permiso humanitario antes de que, en los hechos, se suspendiera a finales de 2024.
Menciono el caso de TPS en pasado, porque una de las primeras decisiones del gobierno trumpista, ratificado en octubre del año pasado por la Suprema Corte, fue la terminación de esa protección para los venezolanos con lo que, según el mandato aprobado, el 2 de octubre de este año perderán su permiso de trabajo y estancia en el país. Es decir, serán deportables pronto.
En las horas recientes después del secuestro/invasión de Nicolás Maduro; resulta que la presidenta encargada ya habla con Estados Unidos para comercializar petróleo, se liberan a presos políticos, Trump dice que Marco Rubio está en constante comunicación con la presidenta encargada, Petro y Trump son grandes amigos ahora; hoy hay reunión de petroleros para ver cómo le hacen, Estados Unidos promete parte de ese dinero para los venezolanos… En fin, una especie de rara —soy generoso— normalidad después de lo visto.
¿De qué no se habla? O yo no lo he visto por ninguna parte.
De esos muchos millones de venezolanos que fueron forzados a emigrar, lejos de su territorio, sus familias, sus orígenes, buscándose la vida como pueden.
Los olvidados, pues. Como siempre.