Todos, alguna vez, hemos soñado con lo imposible: que México sea campeón en una Copa del Mundo de futbol.
Los que llevamos ya muchos mundiales viendo cómo la realidad destruye a mazazos aquel sueño, hace un tiempo que dejamos de soñar. Ahora, con lo del “quinto partido” —que además a partir de este año es en realidad el sexto—, nos conformamos.
Ahora. Podemos tener alguna esperanza y hay algún dato que puede ayudar.
Hace unos años se publicó un muy buen libro sobre futbol. Lo he citado aquí en otras ocasiones: El juego de los números: Por qué todo lo que sabes sobre el futbol está mal, de Chris Anderson y David Sally. Como lo había hecho antes el beisbol, los autores revisaron números, datos de miles de partidos e hicieron un análisis diferente al que conocíamos.
Al Mundial no le dedican mucho espacio porque, como explican, todo cambia cada cuatro años y es más difícil encontrar datos que funciones rumbo al futuro.
Encontraron, sin embargo, al revisar los mundiales desde 1950 que los números sí decían algo. Cito del libro: “Al igual que en el futbol de liga, la diferencia de goles es una estadística de enorme importancia en el mayor torneo de futbol del mundo.
“Hay más. Es posible analizar qué tan bien predice la diferencia de goles de una nación en la primera ronda si llegará a semifinales una vez que hayan comenzado las rondas eliminatorias. Un total de 180 selecciones nacionales se han clasificado para la segunda ronda desde 1954, con un margen medio de victoria apenas un poco inferior a un gol por partido. Utilizando un método estadístico que relaciona rendimiento y probabilidad, encontramos que un mayor margen de victoria en la primera ronda está significativamente relacionado con una mejor probabilidad de llegar a semifinales. De hecho, un gol extra en cada partido de la fase de grupos eleva la probabilidad media de que la nación se acerque a semifinales de 25 por ciento a 40 por ciento. Incluso esos encuentros entre una nación que ya se ha clasificado del grupo y otra que finalmente será eliminada son reveladores. Como muestra nuestros análisis, cuantos más goles marques contra un pececillo herido mientras lo mandas de camino a casa, más probabilidades tienes de llegar a semifinales”.
¿Cómo van las cosas hoy?
Estos son los equipos con mejor diferencia de goles en la primera ronda: Francia (8), Argentina (7), Alemania, Países Bajos, Brasil y… ¡México! (todos 6).
Pues sí, ya no se vale soñar, pero sí tener esperanza.