En el remolino de cosas que han pasado en estos días después de que se hiciera pública la petición estadunidense de detención provisional y la acusación formal contra Rubén Rocha; hay una declaración que, creo, va ganando por rara, sorprendente, que obliga a un ¿en serio?
Después de acudir con buena parte del Gabinete de Seguridad a Sinaloa, después de que tomara licencia Rocha, Omar García Harfuch dio una conferencia de prensa.
Entonces, le preguntan:
—¿El gobierno mexicano o el Gabinete de Seguridad tienen alguna sospecha sobre el gobernador Rubén Rocha? Y, de ser así, si ya la tenían antes, ¿por qué no se actuó al respecto en las más de 14 reuniones del Gabinete de Seguridad?
—Por supuesto que nosotros no teníamos ningún indicio; hemos llevado, llevamos, desde el inicio de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, como ya lo dijeron mis compañeros del gabinete, los resultados, las detenciones, y nunca hemos tenido una obstrucción por parte de algún funcionario del gobierno del estado para continuar o realizar las operaciones que les presentamos.
Primero recurro al diccionario del español de México (Colmex) —no voy a la RAE, porque ya ven que los españoles no nos caen bien en estos días—: “Indicio: Cosa o circunstancia que da a pensar que algo puede o pudo suceder; señal que se considera como anuncio de que probablemente ocurra cierto hecho”.
La Fiscalía General de la República, parte del Gabinete de Seguridad, había atraído el asesinato de Melesio Cuén el día del secuestro de El Mayo, asesinato en el que la fiscalía estatal —al servicio de Rocha— había armado un cuento chino, una mentira enorme. Eso por no mencionar la bronca política y muy pública entre Rocha y Cuén.
Después de las elecciones de 2021, los tres partidos nacionales de oposición denunciaron ante la OEA la intervención del narcotráfico para dar el triunfo a Rocha. La fiscalía del estado recibió más de treinta denuncias por lo sucedido ese día. Hubo desaparecidos. Está la carta de El Mayo, pero bueno, es El Mayo en una prisión, cómo creerle. Pero ¿no había dicho Rocha en campaña que había que establecer “puentes” con ellos?
Indicios, dijo García Harfuch.
Quiero en verdad creer que nuestro muy poderoso coordinador y Secretario de Seguridad está haciendo y jugando política mientras la Presidenta decide qué hará con la bomba que le ha caído.
Porque si creemos lo que dijo… habría que preocuparse más.