Dijo ayer Samuel García en un evento en Monterrey: “Siempre supimos que corríamos un riesgo y que el Congreso no iba designar a alguien de este equipo, y siempre se dijo muy claro que no íbamos a arriesgar a Nuevo León. No íbamos a dejar un solo minuto que llegara alguien fuera del equipo del ‘nuevo’ Nuevo León, porque han sido tantos resultados, tantos ahorros, tantos récords, que no podía estar un proyecto personal por encima del gran estado de Nuevo León”.
Es buena la confesión de parte del gobernador de Nuevo León. Estaba claro que quería las dos tortas y pues estuvo a punto de quedarse sin ninguna.
La (mala) novela parece haber terminado, más allá de que la de por sí tensa relación entre la mayoría legislativa y el Ejecutivo solo se pondrá peor en los próximos meses.
La candidatura de García ya empezaba a reflejarse en las encuestas, no iba a ganar pero tal vez arañaba los dos dígitos para junio del próximo año y con algo de suerte hacía de MC el tercer partido político.
La pregunta ahora es qué sucederá con la imagen de un partido que se presume como lo “nuevo” y que, de muchas maneras, terminó provocando un asunto tan viejo en la política: las ganas de tenerlo todo a la vez a cualquier costo.
El desastre ocurrido tiene varios motivos, pero tal vez el principal fue la negociación en “lo oscurito”, como del pasado, que muchos allá adentro de MC sospechan tuvo Dante Delgado por meses con Marcelo Ebrard y que ni siquiera compartió con los suyos. Las maneras de Dante en este proceso también fracturaron su relación con el partido en Jalisco, un estado que sí gobiernan a juzgar por el número de municipios y legisladores.
Para la campaña, sin duda, el efecto será el aumento en el volumen de la bronca entre MC y el frente, a quien culpan de lo sucedido a Samuel García.
Ya veremos el efecto que el fin de semana tendrá en las elecciones del próximo año en Nuevo León, donde están en juego diputaciones y municipios. ¿En quién pondrán la responsabilidad los votantes neoleoneses?
El efecto mayor, pienso, es sobre una marca que se quiso presumir como lo nuevo y terminó siendo visto como un aliado de Morena rumbo a 2024, entre otras cosas, por las declaraciones de López Obrador. Ahí sí que no deberían equivocarse los de MC, los simpatizantes del Presidente votan por Morena, nada más. A ver cómo arreglan eso.