El lamentable y desastroso ataque a plena luz del día donde murieron tres personas tras una emboscada de 30 sicarios y mil 200 balas, arrojó un episodio singular con un protagonista inesperado: el gobernador Pablo Lemus Navarro.
Días después del trágico suceso, en una entrevista “banquetera”, el mandatario estatal aclaró que Alberto Prieto Valencia, El Prieto, no era empresario y reveló dos líneas de investigación sobre su crimen.
La primera, que era la cabeza de una red criminal de colombianos para cobrar rifas o créditos “gota a gota” mediante los cuales extorsionaban a comerciantes del Mercado de Abastos. La segunda, el tráfico y venta de armas y mencionó una carpeta de investigación por el robo de camiones.
Luego advirtió que “aquí van a salir muchas sorpresas”, porque estaban investigando sus actividades y si hay personajes políticos, personas públicas o particulares con vínculos financieros con El Prieto, dijo que se van a castigar.
Sin embargo, Prieto Valencia, el asesinado personaje que “no era empresario”, obtuvo varios contratos entre 2016 y 2018 a través de Comercializadora Odalpi, S.A. de C.V. con el ayuntamiento de Guadalajara en la gestión de Enrique Alfaro Ramírez.
Existen por lo menos ocho operaciones por un monto total de casi siete millones de pesos en distintas compras por abarrotes a la mencionada compañía de El Prieto, en contratos donde aparece la firma de Alfaro, la síndica Ana Bárbara Casillas, el tesorero Juan Partida Morales y la directora de Adquisiciones, Gabriela Serratos.
El primero signado el 23 de marzo de 2016, por un monto de 287 mil 02 pesos por el concurso C05/2016 para la “adquisición de insumos para la preparación de refrigerios infantiles de la Coordinación General de Desarrollo Económico y Combate a la Desigualdad”.
La empresa figura como proveedora del ayuntamiento y es una sociedad constituida bajo escritura pública 329 de fecha 28 de noviembre de 2006, donde Alberto Prieto Valencia figura como administrador general único.
La segunda compra es el mismo 23 de marzo por un millón 670 mil 014 pesos, para la “adquisición de insumos para la preparación de alimentos para el personal de Protección Civil y Bomberos”.
Otra adquisición a Comercializadora Odalpi, S.A. de C.V., es el 27 de julio de 2016 por un monto de 510 mil 505 pesos de abarrotes para la Coordinación General de Desarrollo Económico.
Una nueva operación tuvo lugar el 21 de octubre de 2016 por 635 mil 888 pesos por insumos para elaboración de alimentos, según concurso C112/2016 que generó la orden de compra 4138 a favor de Odalpi.
El once de noviembre de 2016, la Comisión de Adquisiciones celebró una sesión para desahogar el concurso C123/2016 relativo a la “adquisición de abarrotes para la preparación de refrigerios infantiles de la Dirección de Programas Sociales Municipales”, asignando a la compañía de Prieto Valencia el contrato de 204 mil 726 pesos.
Otra compra fue efectuada el 31 de marzo de 2017 por dos millones 260 mil 017 pesos, para adquisición de abarrotes para la Dirección de Protección Civil y Bomberos, así como la Dirección de Programas Sociales, según la licitación LPL 006/2017.
El 6 de abril de 2017, fue firmado un contrato más con Comercializadora Odalpi, esta vez por 489 mil 427 pesos, por adquisición de abarrotes para las mismas dependencias bajo folio 1619-694/2017.
En la lista de fallos de la Comisión de Adquisiciones, también figura la sesión extraordinaria del 2 de mayo de 2018, cuando le fue asignada otra compra por 866 mil 552 pesos a la empresa de El Prieto, solo que Alfaro había pedido licencia al cargo el 17 de diciembre de 2017 para buscar la gubernatura.
Comercializadora Odalpi, S.A. de C.V., ya era proveedora en el gobierno de Ramiro Hernández (2012-2015), con unas cuantas adquisiciones que apenas rebasaron los cien mil pesos cada una; pero es en el trienio de Enrique Alfaro, cuando la compañía obtiene entre 2016 y 2018, cerca de siete millones de pesos.
Nada mal para un sujeto que “no era empresario”.
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