Política

El manotazo de la DEA, una respuesta

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M+.- Sin ceder a la solicitud de captura con fines de extradición de Los diez de Sinaloa, la presidenta Claudia Sheinbaum proseguía su airada cruzada contra el Buró Federal de Investigaciones por el caso Zambada basándose en interpretaciones y esgrimiendo un sofisma, cuando el director de la agencia antidrogas estadunidense (DEA), Terrance Christopher Cole, saltó antier al ring con un severo diagnóstico y una grave acusación:

“Ponemos toda la fuerza de esta agencia en la lucha contra los cárteles, contra los facilitadores, los distribuidores, los lavadores de dinero, el suministro de sustancias químicas y todo aquel que se beneficie envenenando a ciudadanos estadunidenses”, dijo en su discurso inaugural de la primera Cumbre Estados Unidos libre de fentanilo.

“Esto incluye ––aseguró–– la peligrosa conexión entre las redes de los cárteles y el gobierno mexicano. Son inseparables, y en la DEA son nuestra máxima prioridad…”.

Sin pruebas de la participación de agentes federales estadunidenses en México, la mandataria esgrime un débil razonamiento para insistir en que hubo intromisión: que el FBI, al exhibir como trofeo el avión en que fue trasladado El Mayo a Estados Unidos, delata lo que la agencia y el ex embajador Ken Salazar niegan: la intromisión en asuntos que sólo competen a México.

Especializado en delincuencia organizada y seguridad, el respetado analista Eduardo Guerrero, titular de Lantia Consultores, me dijo para El asalto… de lunes y martes en MILENIO Tv que el FBI no tenía necesidad de exponer a sus agentes en territorio mexicano y provocar una crisis binacional, sino sólo contactar a Joaquín Guzmán López.

La agencia sabía que el chapito se quería entregar después de que su hermano Ovidio ––preso ya en Estados Unidos–– negociaba con el Departamento de Justicia la reducción de su condena.

Por conversaciones con fuentes mexicanas y estadunidenses, el investigador supone que a través de informantes e infiltrados contactó y pidió a Joaquín como señal de confianza la entrega de El Mayo.

Guerrero deduce que el hijo de El Chapo convenció al gobernador Rubén Rocha Moya, a su enemigo político Héctor Melesio Cuén y a Zambada de reunirse en la finca donde se consumó la traición, el sometimiento y el secuestro del capo; que Rocha y El Mayo se aseguraron antes de que la propuesta fuera seria y el capo cayó en la trampa. También que, en el vuelo sobre el cruce fronterizo, el ahijado ingrato avisó a su contacto del FBI que llevaba a Zambada.

Según mi entrevistado, los primeros sorprendidos del éxito de la operación fueron los agentes del FBI.

El Buró y el exembajador insisten en que su gobierno no puso al piloto ni la aeronave (lo que está plenamente comprobado) y que únicamente capturaron al narcotraficante en el aeropuerto de Santa Teresa.

Para evitar este tipo de confrontaciones, me dijo finalmente, Sheinbaum debiera dejar de invocar la “soberanía” y acordar con Estados Unidos y Canadá un tratado conjunto (como el comercial) para combatir al crimen organizado en América del Norte…


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Carlos Marín
  • Carlos Marín
  • cmarin@milenio.com
  • Periodista con 55 años de trayectoria, autor del libro Manual de periodismo, escribe de lunes a viernes su columna "El asalto a la razón" y conduce el programa del mismo nombre en Milenio Televisión
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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