Opinión
Carlos Iván Moreno Arellano
Carlos Iván Moreno Arellano
  • Reinventar la universidad en la era digital

    imagen firmas pluma
    La educación superior enfrenta un punto de inflexión. Mientras que las universidades a nivel global luchan por mantener su relevancia, se consolida un ecosistema corporativo de aprendizaje digital
  • Libros para 2026

    imagen firmas pluma
    Para este 2026 quiero recomendar cinco de los libros que me marcaron en 2025, sobre temas que seguirán definiendo la conversación pública
  • Pensamiento crítico en riesgo

    imagen firmas pluma
    El pensamiento crítico no pertenece a ninguna ideología. Es una expresión del humanismo
  • Innovación no es progreso: lección australiana

    imagen firmas pluma
    Hoy, el nuevo fulgor no proviene de un laboratorio, sino de la pantalla del teléfono móvil. No quema la piel, pero erosiona la atención, la salud mental y la forma de relacionarnos.
  • Netflix y la disputa por el poder cultural

    imagen firmas pluma
    La disputa por Warner es la metáfora perfecta del choque entre un mundo que se desvanece y otro que avanza sin mirar atrás. Y, seamos realistas, uno de esos modelos ya ganó
  • El libro resiste

    imagen firmas pluma
    Hoy las amenazas son distintas. Como señaló el presidente de la FIL, Trinidad Padilla López, la censura ya no se presenta con rostro autoritario
  • La batalla educativa del Siglo: por la atención

    imagen firmas pluma
    Recuperar la escuela y la universidad como santuarios de la atención profunda es el desafío del Siglo. No se trata de oponerse a los dispositivos digitales, sino de repensar el aula como espacio para la lectura, la reflexión y la concentración
  • 'Frankenstein' y la arrogancia algorítmica

    imagen firmas pluma
    Frankenstein de Guillermo del Toro refleja el dilema ético de la IA: crear exige responsabilidad.
  • Releer a Adam Smith: de la “mano invisible” a la economía moral

    imagen firmas pluma
    Releer a Smith implica replantear la misión universitaria, reconociendo que la educación no puede limitarse al capital humano. Las universidades, más que fábricas de títulos, son custodias de la reflexión crítica y la empatía cívica