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Martes , 19.02.2019 / 11:10 Hoy

Columna de Carlos J. Guizar

El México de Roma

Carlos J. Guizar

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Mucho se ha hablado sobre la calidad cinematográfica de la película de Alfonso Cuarón, sus 10 nominaciones al Óscar o los prejuicios que ha derribado, sin embargo, por medio de tres frases del filme nos adentraremos en el realismo del México que nos narra.

Primero, “Cleo nos salvó…¿me traes un licuado de plátano?” Nueve de cada 10 empleadas del hogar remuneradas consideran que su trabajo es poco valorado (ENADIS 2017).

Hay 2.2 millones de personas que se dedican al trabajo doméstico pagado, más del 90 por ciento son mujeres y tres de cada cuatro ganan menos de dos salarios mínimos (Meza/Milenio, 28/03/17).

Cuarón plasmó el rol de las empleadas del hogar en la clase media urbana de la Ciudad de México. Además de su trabajo, muchas veces suplen las labores que les corresponderían a los padres, al convertirse en formadoras, relatoras de cuentos, confidentes, cantantes o guardianas de la fe (Krauze/NY Times, 14/12/18).

Segundo, “No importa lo que te digan, siempre estamos solas”. En tres de cada 10 hogares mexicanos la jefa de familia es una mujer y en la Ciudad de México la cifra sube a casi cuatro (INEGI/Forbes, 28/05/18).

Se calcula que 67 por ciento de las madres solteras mexicanas no reciben pensión alimenticia (CNDH, 2016).

Los dos hombres principales, el Doctor Antonio y la pareja de Cleo, ejemplifican a muchos padres mexicanos ausentes o que se desentienden de sus compromisos familiares, dejándolas a ellas con las responsabilidades.

Tercero, “...gata”. Siete de cada 10 personas se han sentido discriminadas por su apariencia física o por no tener dinero (ENADIS, 2010).

A ocho de cada 10 mexicanos no se les han respetado sus derechos por “sus costumbres, cultura, acento al hablar, educación, por venir de otro lugar, vestir de otra forma y tener otra religión”.

El clasismo. Aunque integran a Cleo en la familia, continuamente la hacen sentir ajena o descargan sus frustraciones contra ella, también se nota esa línea que separa a la clase media de los hacendados de apellido extranjero o en cómo Fermín insulta a la protagonista (Del Toro, 14/01/19).

Es una película con gran profundidad, que en la cotidianidad de los recuerdos de una familia, encierra contrastes sociales y momentos cruciales de México.

Roma es un orgullo como película mexicana y seguirá haciendo historia porque rompe esquemas y derriba estereotipos ante una visión en blanco y negro de la diversidad de nuestro país que, sin pretensiones, también nos ayuda a visibilizar el clasismo, el machismo y la discriminación que siguen presentes.


@carlosjguizar

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