Cultura

Parque, liga o ligazo…

No sé quién ganará las elecciones el 1 de julio pero sí sé que nadie erradicará 100 por ciento la corrupción que existe en México. Nacimos para perdonar las pequeñas triquiñuelas en la familia, los permisos ilegales en el barrio donde nacimos, la doble moral con la que nos comportamos en nuestros trabajos, el permiso amoral de los sindicatos para meter a como dé lugar al compadre y la comadre, al sobrino y la hija, para que hereden la plaza familiar. Lo peor: el permiso del pueblo bueno a los políticos que roban a manos llenas: los denuncian los medios de comunicación y jamás son llevados a la cárcel porque una cosa es acusar y otra comprobar la corrupción.

Es un círculo vicioso de abajo hacia arriba y al revés. Es parte de nuestros genes patrimoniales. Escucho desde que tengo capacidad para votar en las elecciones que se acabará con la corrupción. Del PRI al PAN, al PRD, y ahora Morena. Lo vimos con los que se dicen independientes y trampearon firmas haya sido como haya sido, ellos, los que no quieren saber nada de partidos pero que son parte de lo establecido. Ninguno de los ellos ha dejado de tener vida pública con cuenta al erario nacional. ¿Se puede saltar del PRI a la independencia, como es el caso de El Bronco? ¿Se puede ser independiente de alguien que ha sido ex presidente de México, y militado en el PAN, como el caso de Margarita Zavala? Se puede. En México todo se puede.

Los principales partidos políticos están manchados de corrupción, hasta los huesos. Han jugado al “parque, liga o ligazo, patada o manazo”: todos manchados. Nadie se salva, ni siquiera el que hoy defiende su pureza pero en su partido asesoran y mandan sus hijos, buscando la esperanza para México. Al que le perdonamos el nepotismo que le negamos a otros.

Con todo eso, hasta ahora, en el arranque de la etapa final de las elecciones, las opciones no son más que dos: la coalición Por México al Frente —con el PAN, PRD y Movimiento Ciudadano (más Álvarez Icaza, Jorge Castañeda y Miguel Ángel Mancera, que no es poco)—, encabezada por el “güero de rancho”, Ricardo Anaya, y Andrés Manuel López Obrador por la coalición Juntos Haremos Historia —con Morena, Partido Encuentro Social y Partido del Trabajo. Los dos contendientes dicen atacar la corrupción. Los dos, cuestionados por sus niveles de deshonestidad.

O es el güerito de rancho o es el que se dice peje pero no lagarto. Los votantes no tienen más que esas opciones. A pensarle…

TRASPIÉ: Lo que pasa en el INBA y los pagos a sus trabajadores bastaría para que la comunidad cultural medite su voto. No más vejaciones a los artistas.

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Braulio Peralta
  • Braulio Peralta
  • juanamoza@gmail.com
  • Periodista, ensayista y editor. Autor de Otros nombres del arcoíris, El poeta en su tierra, diálogos con Octavio Paz, De un mundo raro, un libro de crónicas de sus personales viajes como corresponsal en España, y El clóset de cristal. Publica todos los lunes su columna La letra desobediente.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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