Cultura

Renovarse o morir

  • Agenda Cultural
  • Renovarse o morir
  • Ángel Reyna

Milenio M logo
Únete al canal de Milenio  

El ser humano no sigue trepado en los árboles, o guarecido en lo más profundo de una cueva porque constantemente se ha preguntado qué hay más allá, y si hiciera las cosas de otra forma...

Lo ha hecho por necesidad de sobrevivencia. Si se mantiene quieto despistará a quien lo acosa, la naturaleza, otro ser... por un rato, pero corre el riesgo de caer y que el tigre siga ahí, listo para comérselo, como en "La guerra del fuego" de Jean Jacquez Annaud.

Nadie se puede quedar dormido en el árbol, o no salir de la cueva, el reto es fuerte y da miedo.

La historia del arte y de la cultura están llenas de ejemplos, de momentos decisivos donde alguien tuvo que dar un paso adelante y retar al destino, a lo establecido, así surgieron Pericles en el siglo V A.C. ateniense y su diseño de la Acrópolis, o Bruneleschi y su diseño de la cúpula de Santa María de las Flores en Florencia, o los compositores que se independizaron de la nobleza civil y eclesiástica para vivir de su trabajo y no de lo que les daban sus mecenas, Mozart, Beethoven, desafiaron a su realidad y se aventuraron.

Hay muchos muchos ejemplos más, algunos trágicos, otros afortunados, otros más llenos de drama, como Amadeo Modigliani o Vincent Van Gogh, que alcanzaron la fama después de muertos, se enfrentaron a cánones establecidos e innovaron, por cualquier razón, método o circunstancia que haya sido, y eso les valió el rechazo.

Su contexto no les favoreció en absoluto...pagaron el precio de su ser romántico, de su idealización de la realidad.

Vivieron en su mundo y dejaron una huella, es verdad, pero fueron aplastados por la realidad.

Ahora seguimos viendo casos de artistas, promotores culturales, profesores de arte, que se niegan a, pedir que acepten es mucho, pero a asomarse más allá de sus narices y poner en duda sus paradigmas... se aferran a conceptos décimo nónicos del arte, la cultura y la enseñanza del arte, se niegan rotundamente a responder a necesidades reales de quien están en su alrededor, exigen pero no están dispuestos a dar.

Siguen existiendo torres de marfil y es lamentable porque se pierden verdaderas joyas del quehacer cultural en un espacio determinado.

Muchos de ellos creen que eso está bien: "La Boheme" que aísla, duele, carcome la creación.

El mundo en 2026 ha cambiado, y seguirá cambiando, las academias, escuelas, universidades están constantemente revisando, muchas veces contra su voluntad, planes de estudio, perfiles de ingreso y de egreso, intercambios académicos y culturales, estructuras docentes, mercados de trabajo, ven una y otra vez sus retículas académicas, sus formas de titulación, su permanencia en federaciones escolares y profesionales, saben que se debe pensar una y otra vez, capacitarse, salir de su pequeño feudo para comprender mejor el mundo que ahora existe.

Y si no les gusta lo que ven, trabajar duro para tratar de cambiar su entorno. 

Si no lo hacen están destinados a ser rebasados, olvidados, vistos como dinosaurios del arte...

Y esto es lamentable, porque no es necesario.

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.