Se acabó el Mes de los Museos, quedará el eco del llamado que hizo el Consejo Internacional de los Museos para unir a un mundo dividido, hacerlo con respeto a la diversidad, con dignidad y alegría desde la reflexión, la capacitación permanente, la sostenibilidad y, algo básico, la pertenencia al entorno de las instituciones museísticas.
Durante muchos años los museos de la Comarca se han reunido este mes para dialogar, verse como parte de la sociedad en la que están inmersos como museos de ciencia, historia, sitio, casas históricas y, sobre todo, como integrantes de una sociedad que todos los días se despierta para trabajar "en esta pequeña pampa abierta al sol y vendaval de mayo" (Carlos Montfort).
La Laguna es una de las regiones del país con mayor cantidad de museos y personas que los visitan, la mayoría sencillos, pero llenos de historia, trabajo con dignidad y deseos de trabajar en conjunto, parte del sello de los laguneros.
Existe un colectivo donde entran y salen instituciones, personas, proyectos, amistades y agendas... eso también caracteriza a una comarca joven, sin burguesías rancias, con poco historial académico, con redes elementales que funcionan cada año, pero también en otros momentos, como sucedió con museos en la Luna de Octubre.
Este año el ayuntamiento de Torreón volvió a ser parte, con sus seis museos municipales, de esta fiesta comunitaria, y se notó su presencia, fueron parte de rutas, recorridos, exposiciones, charlas, capacitación horizontal, solidaria y constructiva.
Felicidades a todas las instituciones participantes, piezas de un todo que recuerda a las instituciones que han trabajado aquí, como el Museo de la Revolución (Casa Colorada), Museo General Francisco Villa, Xiximes; que han subrayado los sueños laguneros , como el virtual Épocas del Siglo XX o el de Artesanías Regionales, los que se insertan en listas incluyentes y alternativos, como el Aviario Lira o el Planetario Torreón, los que nunca se concretaron, como el de la Independencia de México o del Agua y un segmento solidario y reflejo de su entorno:
los museos comunitarios como el de la División del Norte, en La Loma o el de Velardeña.
También hay espacios desde donde se escribió la historia, como el Francisco Sarabia, Arocena, Chalet Gorosave o que siguen siendo un proyecto, cono la Casa Faya, o que son espacios donde se exhibe la historia regional que se construye , como las plazas públicas, campus educativos y comerciales de La Laguna donde se han visto fotografías de gran formato que muestran acervos del Museo del Prado, de Madrid, España; el Museo Arocena o el acervo del museo de la Casa del Cerro.
Bien por todos los ciudadanos que trabajan para mostrar el pasado de la región con restos paleontológicos, muebles, fotografías, artes aplicadas...
Tenemos joyas únicas en las historias de las urbes, como la casa desde donde se planificó Torreón, la fundación de la División del Norte, que fue sustancial en la historia de la Revolución Mexicana y tenemos el privilegio de vivir en una Ciudad Museo de la Revolución.
En siglo y medio han pasado muchas cosas en estas ciudades, ranchos y ejidos de adobe y ladrillo... y buena parte de esa historia está en nuestros museos.
Ya espero el próximo mes de mayo.