La defensa de los derechos humanos no es una labor de escritorio, es una vocación de vida que se siembra en las calles, en las comunidades y en aquellos rincones donde la vulnerabilidad se enfrenta a la injusticia. En Hidalgo, esta noble tarea está respaldada por rostros valientes, colectivos e instituciones que han decidido no mirar hacia otro lado.
Estas líneas las traigo a colación, porque con esta pluma quiero compartirles que la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo, que tengo el honor de presidir, ya abrió la convocatoria para la Medalla “Aurora de Plata” al Mérito en Derechos Humanos 2026.
Esta presea es mucho más que un galardón anual; es un mecanismo institucional para visibilizar, agradecer y dignificar a quienes dedican su trayectoria a combatir la discriminación, defender la igualdad y proteger la dignidad humana.
Las personas defensoras operan muchas veces desde el anonimato o bajo contextos adversos. Reconocerles públicamente es una responsabilidad colectiva que no solo valida sus causas, sino que inspira a las nuevas generaciones a sumarse a la construcción de una sociedad más justa.
La convocatoria está dirigida a colectivos, instituciones y sociedad civil con trayectoria en la materia, contemplando menciones honoríficas para grupos de atención prioritaria.
Sin perder el rumbo: también, desde esta frontera, hago un llamado a que si tú, que me estás leyendo conoces a una persona defensora, postules su perfil antes del 2 de diciembre de 2026, consultando requisitos completos en los canales oficiales.
¡Reconozcamos a quienes defienden la dignidad en Hidalgo!